miércoles, 11 de febrero de 2009

La crisis

Carlos Manuel Valdés
La idea de la crisis ha derivado hacia sus aspectos económicos aunque necesariamente irá tocando los sociales casi por necesidad o porque es hacia donde apunta. El perjuicio de una crisis del tamaño de la que estamos enfrentando es enorme si tomamos en cuenta que mucha gente inocente va a perder su trabajo y sufrirá en su única vida debido a que alguien (muchos) no hizo bien aquello que se le había encargado. Vemos, por ejemplo, que los ejecutivos de la General Motors no se han preocupado ni demasiado ni poco por lo que les sucede. De cualquier manera están a salvo: pudimos comprobarlo cuando el presidente Bush les entregó una cantidad enorme de recursos y ellos compraron aviones particulares y repartieron bonos entre los directivos. Es decir, ni en cuenta tuvieron que se trataba de algo excepcional y que la idea no era que se salvaran sino salvar a la empresa. En cambio, en Honda y Toyota, sin que estas fábricas recibiesen dinero del gobierno, los ejecutivos motu proprio se bajaron el sueldo un 10%. ¿Verdad que los gringos merecerían tronar? Lástima que su fracaso perjudicaría enormemente a millones de mexicanos y, en especial, a miles de familias de Coahuila.
Entonces, estamos frente a algo inédito. Crisis económica más crisis social nos da crisis de la familia, de la cultura, de las religiones, en fin, de la persona. Todo lo cual quizá sea el resumen de lo que sería en sí la CRISIS (así, con mayúsculas). Vemos que a nuestro alrededor muchas instituciones están haciendo agua. Una de las más evidentes es el sindicalismo en su versión mexicana. Es, sin dudas, ésta, una de las muestras más tristes del ritual de corrupción de nuestra Patria. Véase a la señora Elba Esther Gordillo, estudie usted lo grotesco de Napoléon Gómez Urrutia, revise a uno de los más seriecitos, el líder telefonista que inició el movimiento pro democratización y derrotó al dirigente anterior exigiendo voto libre y secreto. Esto fue hace 30 años y Francisco Hernández Juárez aún está sobre el sindicato. ¡Qué curiosa forma de presentarnos a esa clase obrera que para Marx era la clase "revolucionaria en sí"!
La idea es que la crisis es más profunda de lo que pensamos. Y es crisis social más que económica. ¿Qué piensa usted de los partidos? y ¿qué me dice de los diputados y senadores? Analizemos un dato: se tomó la decisión de que nadie debía ganar más que el Presidente de la República. ¿Nadie? Los Ministros de Justicia ganan tres veces más que él. Los senadores ganan los mismo, el presidente del IFE gana más y sus corifeos ganan igual. ¿Por qué será? Porque no hay ética, porque no hay valores, porque no hay honestidad. La corrupción es el azote que nos dejaron los españoles pero que perfeccionamos les mexicanos. Esa es crisis.
Creo que saldremos de la crisis simplemente porque acabaremos con el país o porque provocarmos que haya, tarde o temprano un golpe militar para que un dictador ponga freno a los abusos. Y claro, él acabará también, como de paso, con las libertades. Es evidente que esta visión catastrofista (ya nos dio el ejemplo Carlos Slim) no es la que comparto. Creo que aún hay posibilidades de que al menos en pequeño inauguremos un estilo y una forma alternativa de comportarnos, una sociedad diferente chiquita. ¿Qué piensan?

domingo, 8 de febrero de 2009

Los tentáculos aprietan.

Alejandro Dávila Flores.
La noticia cayó como un auténtico balde de agua fría: Durante el mes de enero del 2009, las ventas de automóviles nuevos en los Estados Unidos de América se desplomaron en un 37.1 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado. Peor aún, los autos comercializados por GM y Chrysler, las armadoras con plantas establecidas en el sureste de Coahuila, se derrumbaron en un 48.9 y 54.8 por ciento, respectivamente. Si el primer mes del 2008 GM desplazó casi 251 mil unidades, este año la cifra apenas rebasó los 128 mil (casi 123 mil autos menos). El azotón de las ventas en el caso de la Chrysler superó las 75 mil unidades en los mismos lapsos de tiempo.
Cada día nos enteramos de más empresas que inician paros técnicos, de otras que los prolongan y, cada vez con mayor frecuencia y cadencia, de plantas que están liquidando personal.
El mismo día en que se dieron a conocer estas cifras del mercado automotriz norteamericano, es decir el martes 3 de febrero, se publicó la noticia del despido de 200 operarios de las instalaciones de GM en Ramos Arizpe.
El viernes pasado, la planta de Teksid despidió a 100 operarios de sus instalaciones en la ciudad de Frontera, Coahuila y hoy sábado nos desayunamos con el infausto anuncio del cierre definitivo de operaciones de las instalaciones de la empresa Trinity Rail en Monclova, Coahuila, con lo cual mil 254 personas de la capital del acero perderán su fuente de trabajo.
Al anunciar el despido de personal en GM, una fuente de la empresa filtró la información de que el 20 de este mes otros 800 trabajadores podrían tener igual suerte, pues desde noviembre del año pasado el Gobierno Federal ofreció entregar un mes más tarde a GM una aportación extraordinaria de un millón 500 mil dólares que servirían para cubrir sueldos y mantener la plantilla laboral. Sin embargo Antonio Sánchez, vocero de Relaciones Públicas de GM-México, indicó que apenas se generaron las reglas para participar en este programa diseñado para empresas en paros técnicos.
Frente al apremio de esta situación, el Gobierno del Estado anunció que en los próximos días canalizará a la empresa en un cheque por un millón 500 mil dólares, el cual deberá aplicarse al pago de sueldos. Los recursos se tomarán de una inversión diseñada antes de la crisis para apoyar un proyecto de expansión de GM. Con esta aportación se esperan evitar, o al menos postergar, los despidos proyectados para febrero.
El Gobernador urgió a la Federación a realizar otro desembolso similar para respaldar a la empresa en la etapa de crisis en que se encuentra. Ante la ausencia de un seguro al desempleo, la medida es adecuada, pues además de que se gana tiempo para alcanzar una recuperación del mercado, se limitan los efectos adversos de la recesión en la economía local.
De igual forma, Humberto Moreira pidió al Gobierno Federal un paquete de estímulos a la industria automotriz, en el cual se incluya la cancelación por dos años del Impuesto Sobre Autos Nuevos, la deduciblidad del 100 por ciento de la compra de vehículos nuevos y la supresión del pago por concepto de tenencia.
En mi opinión, estas últimas medidas tendrían un impacto moderado en la industria automotriz local, pues solamente estimularían las ventas destinadas al mercado interno. Chrysler canaliza el 90 por ciento de su producción al mercado exportador y GM no está lejos de esa misma proporción. Los efectos adversos podrían ser mayores, pues la recaudación fiscal se vería afectada, limitando la capacidad de acción de los diferentes niveles de gobierno justo en el momento en el cual es más necesaria. Por otra parte, ahondaría una práctica económica, social y ambientalmente indeseable de subsidiar y estimular el uso aún más intenso del automóvil en el transporte urbano.
Tampoco me parece adecuada otra propuesta adelantada el 13 de diciembre por el Titular del Poder Ejecutivo estatal, consistente en evitar la entrada de autos compactos de otros países –como Brasil- para proteger el mercado nacional. Levantar en este momento barreras proteccionistas injustificadas en esa industria, sería como dispararnos con una escopeta en nuestros propios pies, pues las eventuales medidas de retorsión afectarían severamente a nuestra industria automotriz la cual, como ya se ilustró, depende fundamentalmente del mercado de exportación.
adavila_mx@yahoo.com.mx

miércoles, 4 de febrero de 2009

ECONOMÍA REGIONAL: SALDOS DE LA CRISIS

Mario Dávila Flores

La noticia fue contundente: durante el pasado mes de diciembre según las cifras del Seguro Social, se perdieron en Coahuila poco más de 22 mil empleos; esa fue la versión local del horror de diciembre, echando por la borda los empleos que se habían generado en la actual administración Estatal; este ha sido sin duda el efecto más negativo de la actual crisis mundial. A esta pérdida de miles de empleos, hay que agregar como segundo impacto negativo la fuerte devaluación del peso frente al dólar, fenómeno que se ha traducido en el aumento de precios de una gama de bienes y servicios.

¿Cuál ha sido la respuesta del Gobierno, tanto Federal como Estatal ante este panorama? Se han anunciado en ambos casos programas para enfrentar la crisis, los que muestran una característica común; la preservación del empleo como la prioridad central. En este contexto, el Gobierno Estatal anunció un programa para repartir dinero en efectivo a grupos considerados como altamente vulnerables, en una medida que puede rayar en el populismo. De la misma forma se podría considerar el congelamiento del precio de las gasolinas por el Gobierno Federal.

Lo importante es que dichos programas den resultados, siendo necesario para ello, entre otras cosas, que los recursos autorizados, y soportados en los respectivos presupuestos, sean canalizados sin demora a sus destinatarios, con eficiencia, sin corrupción, y sin condicionamientos electorales. En el plano regional, y por la estructura de su economía, empresas claves de la Región Sureste de Coahuila, se han visto obligadas a recurrir a los paros técnicos, ante el derrumbe de la demanda externa, con una afectación muy marcada en la industria automotriz: hay que tener presente que a nivel nacional esta actividad venía exportando el 80 por ciento de su producción.

Esta crisis ha dejado en evidencia la fragilidad de la economía local, con un mensaje muy explícito para la zona conurbada de Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga, pero incluso ante la contundencia de la realidad, la que nos indica la urgencia de avanzar en la diversificación de la actividad económica, las autoridades responsables insisten en apuntalar la industria automotriz, lo que pudiera ser justificable en el corto plazo, mientras pasa la emergencia, no así en un horizonte de mediano y largo plazos.

En el corto plazo, lo que nos podría ayudar, sería que tanto GM como Chrysler decidieran ensamblar en la zona modelos con buenas perspectivas de mercado. En el caso de GM, esta corporación que actualmente agrupa ocho marcas, podría sufrir una reestructuración radical, que se traduciría en la eliminación de cinco de ellas, dejando vigentes las de Chevrolet, Buick-que ha sido un éxito en China- y Cadillac. Lo anterior pudiera traducirse en el cierre de hasta 18 de las 31 plantas que tiene GM en la zona de Norteamérica.

Es evidente que tales escenarios representan un riesgo potencial para nuestro entorno, siendo necesario considerar tal posibilidad, y la forma de enfrentarla. Una de ellas sería la de buscar anclar en nuestra región el ensamble de modelos exitosos, siendo la pregunta si tenemos la capacidad para influir en la asignación de tales modelos.

La otra opción, sería de la establecer con los productores automotrices establecidos en el Sur de los Estados Unidos una alianza estratégica con las ensambladoras del Norte de México, estableciendo una zona competitiva que permita hacer frente a la desafiante competencia de los productores asiáticos. La razón para plantear esta estrategia, es el reconocimiento de que Estados Unidos, México y Canadá, deben unirse para hacer frente a la fuerte competencia; es a partir de esta toma de conciencia que se podrán implementar los pasos necesarios para conformar una supra región económica en esta parte del mapa.

Fuera de estos dos escenarios, de los que ignoro si nuestras autoridades han tomado conciencia, hasta ahora la única respuesta que se ha visto, y que podemos calificarla como más de lo mismo, consiste en apuntalar la industria automotriz hasta que pase el vendaval, no existiendo la convicción de impulsar por ejemplo, aquellas actividades que impliquen tanto la innovación como el desarrollo tecnológico, con carácter prioritario; esa mentalidad no se percibe en nuestro entorno inmediato, lo cual es preocupante, puesto que ya no resulta conveniente continuar fincando nuestra futuro en la oferta de mano de obra..

Conviene preciar los puntos aquí externados; hay que defender el empleo y tratar de preservar la industria automotriz, esto como estrategia de corto plazo, pero simultáneamente debemos comenzar a trazar los planes para inducir un cambio radical de actividad en nuestra economía regional, recurriendo en mayor medida a la tecnología y la innovación, sería un error continuar sobre la misma senda. La del dólar es otra historia, que espero abordar en otra entrega.

Redondeo. Christian Presichi, Rafael Martín y Rafael Díaz, son los “Saraperos” que integran el equipo mexicano en la actual Serie del Caribe, que tiene lugar en Mexicali.

lunes, 2 de febrero de 2009

MAL Y DE MALAS

María Isabel Reyna
En un momento en el que la mayor parte de la población no solo de México sino del mundo entero está quebrándose la cabeza para encontrar la manera de arreglárselas con menos dinero y no morir en el intento, un pequeño, minúsculo, insignificante grupo de mexicanos que dirigen algún partido político se frotan las manos y se disponen a gastar la insultante suma de 3 mil 633 millones de pesos “para financiar sus actividades ordinarias y gastos de campaña” dice una nota del periódico El Norte de la semana pasada.
La escalofriante cantidad, agrega, serviría para construir 36 tramos carreteros en diferentes estados del país y es casi el doble de lo que el gobierno destina al Programa de Preservación del Empleo ¿cuál?, nos preguntamos varios. Cada quien haga sus cuentas y calcule para qué le servirían más de 3mil 500 millones de pesos. Con toda seguridad se le ocurrirán infinidad de acciones mil veces más útiles que destinarlos a elegir nuevos gobernantes.
Y no es que la democracia no sea importante, pero en este momento hay en el país cosas mucho más urgentes que gastarse ese dineral en promover a un candidato que seguramente saltará a otro puesto antes de cumplir la obligación para la que fue electo. Las cifras de desempleo están en aumento, cada día sabemos de más empresas que recortan personal o de plano se declaran en quiebra. La inseguridad en las calles hace cada vez más complicado abrir y mantener un negocio y ante este panorama los partidos políticos no se tientan el corazón para gastar miles de millones de pesos que ni siquiera han ganado con su trabajo, se los damos tú y yo con los impuestos que pagamos. Y al ganar las elecciones muy pocos de ellos estarán velando por los intereses de la mayoría de los ciudadanos, porque en la práctica la silla en el congreso o el puesto público se lo deben al jefe del partido de dicho o de hecho y se convierten en unos fieles servidores para velar sus intereses. ¿Los electores? A ellos sólo los toman en cuenta cada que hay necesidad de que lleguen a las urnas a depositar su voto.
Me refiero, por supuesto, a los legisladores y funcionarios de filiación priísta. En ese partido se respeta y asume la voluntad del jefe como propia porque de eso depende la carrera del militante. Al tener a la mano los programas gubernamentales de apoyo social, los electores se convierten en clientes a quien es muy fácil acarrear a las urnas a cambio de unas cuantas migajas. Así, cada vez les es más fácil arrasar con el carro completo.
Lo anterior no aplica para el PAN. Los legisladores que alcanzan curules plurinominales pueden promover iniciativas en beneficio de los electores, pero al ser minoría su voz casi no se escucha. Y son minoría porque cada vez menos gente se acerca a votar por ellos por la imagen que percibimos desde el exterior: mientras no tuvieron acceso al poder, no tenían problemas y en cuánto llegaron a Los Pinos el triunfo se convirtió en su peor enemigo.
Una excelente amiga simpatizante de ese partido me explicaba que lo que nosotros percibimos afuera como pleito, es en realidad el sano ejercicio de la democracia. “Nosotros no estamos acostumbrados al autoritarismo, todos hablamos y decimos lo que pensamos y defendemos cada uno nuestros principios”. Tal vez, pero qué triste se ve el panorama desde afuera. Quienes no hemos estado nunca en un partido que por supuesto somos la inmensa mayoría de los ciudadanos, no entendemos. Como ex presidente, Vicente Fox está a un tris de alcanzar los niveles de popularidad que obtuvo Carlos Salinas en los tiempos en que era “el villano favorito”. Cada que usa el micrófono para hablar en público nos da más motivos para dudar de su salud mental. Y si se llega a darse la alianza del PAN con el Panal (el partido de Elba Esther y sus maestros), no creo que el PRI tenga ninguna dificultad de recuperar Los Pinos en el 2012.
Mal y de malas.

sábado, 31 de enero de 2009

Para votar nunca es tarde

Esther Quintana Salinas

No es de ahora que ocupo un escaño en el Congreso de Coahuila, que me rebelan la indiferencia y el conformismo en los que se nutre el abstencionismo crónico que padece un pueblo que se expresa tan mal de la clase gobernante, pero que en su abrumadora mayoría, no ha movido un dedo para deshacerse de ellos.

Cada tres, cada cuatro (este año apenas) o cada seis años, esta mayoría de abstencionistas tiene la oportunidad de imponerse e iniciar su reeducación cívica, pero prefiere generalmente por pereza, aunque la cantinela sea que “para que vota, que al cabo todos son igual de sinvergüenzas, o que con su voto o sin su voto las cosas van a seguir exactamente igual y entonces que caso tiene ir a perder el tiempo”.

El abstencionismo SIEMPRE obtiene los porcentajes más altos en cuanto proceso eleccionario ocurra en la entidad, y a muy pocos les interesa el suceso. Se gastan millonadas de billetes los partidos y el IEPEC en la promoción del voto, pero es dinero tirado a la basura, porque está visto, QUE NO HAN PODIDO GANARLE A LA APATÍA GENERALIZADA.

Y el financiamiento sale del bolsillo de los gobernados y ni así son capaces de ponerse exigentes con los partidos políticos y sus candidatos, y se quedan con los que la minoría de los que si van a votar, ya sea por convicción o por acarreo, eligen.

Hay una deficiencia a ojos vistas de educación cívica en México y no es fortuita, sino fríamente consentida, porque así le convino y le sigue conviniendo al partido político que no obstante haber perdido por dos ocasiones la presidencia de la República, sigue manteniendo su hegemonía en la mayoría de las entidades federativas en los dos niveles de gobierno y en las legislaturas.

Si a los gobiernos emanados del PRI les hubiera interesado que la población no fuera un número de habitantes solamente, sino ciudadanos, este país hace mucho tiempo que hubiera alcanzado niveles y calidad de vida de país del primer mundo, pero está visto que NUNCA fue ni siquiera considerado y se explica, porque un pueblo educado en la cultura de la participación cívica, está acostumbrado a tomar decisiones y a hacer juicios de valor sobre la actuación de sus gobernantes.

Pero en México lo que el PRI incubó y sigue alimentando es a una masa de individuos eternamente dependientes, que le sirven incondicionalmente a cambio de favores, favorcitos o favorzotes, que tienen prohibido pensar, mucho menos cuestionar, sujetos a la férrea disciplina de la obediencia ciega.

La red tejida en todos los sectores de la sociedad les ha permitido desarrollar liderazgos regionales con los que controlan al grueso de los habitantes de la colmena, que es sin duda lo que les ha garantizado su larga y fructífera estancia en el poder. Cualquier medida que atente contra esto está prohibida.

El abstencionismo les facilita su tarea de arreadores, por eso la circunstancia de que la gente no acuda a votar los tiene sin cuidado. Votar solo es un término recurrente en los discursos flamígeros en los que se pondera y se adorna a la democracia, pero en las casillas no se ejerce tal acción. Votar es un derecho, por supuesto que lo es, pero también es una obligación, así se prescribe en la Carta Magna y en cada una de las constituciones locales, pero no existe una sola ley electoral en el país en la que se instrumente el cumplimiento de esa obligación.

Si al no ejercicio del sufragio, el legislador le hubiera impuesto las sanciones que si le instruyó a los evasores de impuestos, porque contribuir al gasto público también está conceptuado como obligación en la propia Constitución, hoy día nadie se sentiría violentado ni en su integridad ni en sus derechos y los mexicanos tendríamos bien claro que el que paga manda y puede ponerse todos los moños que se le ocurran para exigir que a los cargos públicos de elección popular lleguen personas capaces y honorables a desempeñarse como sus representantes.

La sola mención de multas para sancionar a quienes no cumplan con su deber cívico el día de la jornada electoral, ha levantado manifestaciones de rechazo y molestia – no tengo datos numéricos – pero casi puedo jurar, que viene de los que no se paran en la casilla el día de la jornada electoral, porque a quienes si estamos convencidos de que es lo mínimo que le debemos a nuestra comunidad, con sanción o sin sanción vamos a seguir votando.

El sustento de la repulsa es de que porque van a ir a votar por partidos y candidatos que no les gustan, y yo respondo que tienen razón, pero que se presenten el día de la jornada electoral y anulen su boleta y conviertan su negativa en un acto positivo en contra del abstencionismo. Las multas para quienes no votan ya se han establecido en países latinoamericanos, para solventar la problemática, como Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina, Brasil y Uruguay, entre otros. Y no llegan siquiera al 1% los multados, ni se ha provocado ninguna revolución, ni siquiera una pingüe asonada.

En el Uruguay cuando se ha propuesto que el voto deje de ser obligatorio, el setenta por ciento de la población se opone, y no es ni siquiera por el temor a la multa, sino porque se sienten orgullos de su democracia. Hoy día tiene lugar en nuestra entidad una reforma en materia electoral, la semana pasada que propuse durante la discusión de la misma el que se estableciera como requisito para quien aspire a ser Consejero electoral, haber votado en la elección inmediata anterior (19 de octubre), toda vez que serán parte del organismo de más jerarquía del IEPEC, que organiza y vigila los procesos eleccionarios…mínimo ¿no le parece? Pues haga de cuenta que proferí una blasfemia, raudo y veloz subió a tribuna un diputado priista a decir: NO PODEMOS OBLIGAR A NADIE A QUE VOTE… ¿Y por qué si pueden obligar a pagar tenencia, y recargos cuando no se cubre en tiempo? ¿Y por qué si se pueden imponer multas a quienes violentan el reglamento de tránsito?

VOTAR es una obligación cívica que se cumplimenta una vez cada 3, 4 o 6 años y solo lleva el tiempo que se hace en la fila y se marca la boleta. Pagar impuestos es cada mes. También estoy proponiendo que se premie a quien si vote con descuentos del 10 % en el pago de impuestos de signatura estatal y preferencia en el ingreso a instituciones superiores educativas públicas, pero eso ni se menciona y tampoco el listado de quienes estarían exentos del pago de la multa a pesar de no acudir a votar, como son los mayores de setenta años, los que padezcan algún tipo de enfermedad o invalidez que les impida acudir a la casilla, los que estén fuera del territorio nacional, las mujeres que estén a punto de dar a luz o tengan parto ese día, y cualesquier otro suceso que el órgano electoral determine como válido para justificar la ausencia. Y que se acabe el control que se ejerce sobre los acarreados, facultando al IEPEC para que suscriba con los concesionarios del transporte público convenios para que el día de la jornada electoral entre las 7 de la mañana y las cinco de la tarde, la gente pueda acudir a su casilla de manera gratuita.

Roma no se hizo en un día. Si hoy tenemos listados nominales y credenciales para votar con fotografía y órganos electorales ciudadanizados, debo subrayar que el PRI y sus corifeos lo combatieron con todos los recursos a su alcance, igual que lo están haciendo ahora con esta propuesta que va contra el abstencionismo; de ahí las descalificaciones, las airadas protestas y la hipócrita preocupación de que se daña el bolsillo de la población con semejante “puntada”, sobre todo en tiempos de crisis.

Yo sé que a base de tesón y de no quitar el dedo del renglón, han de aprobarse medidas que lleven a los coahuilenses a ser pioneros en el cumplimiento de sus obligaciones cívicas y sin duda será para bien.

Coahuila: Balance del TLCAN

Alejandro Dávila Flores.

En materia de crecimiento económico, productividad y generación de empleo, después de la apertura comercial la economía de Coahuila mostró mejor desempeño que la economía mexicana en su conjunto. Sin embargo, la expansión del PIB sigue siendo inferior a la observada en las décadas de los años sesenta y setenta y, más importante aún, está por debajo del potencial de crecimiento asociado a los recursos disponibles. Se estima que la producción debería crecer a tasas superiores al seis por ciento anual.
Los patrones de especialización productiva del estado no se modificaron como consecuencia de la integración al mercado internacional, pero sí se profundizaron, especialmente en el sector industrial. Así ocurrió con las industrias; automotriz, metalmecánica, manufacturera de productos de minerales no metálicos, minera y de generación de energía eléctrica. El posicionamiento relativo de las industrias metálicas básicas disminuyó ligeramente, pero sigue siendo el más elevado de la entidad.
La economía de Coahuila ha logrado conformar cadenas productivas articuladas, las cuales, si bien se han debilitado, aún hoy día constituyen una de sus principales fortalezas. Sin embargo, la profundización en los perfiles de especialización productiva ha elevado los niveles de volatilidad del crecimiento económico en el estado.
Durante la era del TLCAN, con excepción de la generación de energía eléctrica, el resto de los sectores con fuerte presencia en Coahuila observaron un desempeño competitivo positivo, pero con tendencia decreciente. Los mayores niveles de productividad han reducido la capacidad de generación de empleo asociada al crecimiento económico. En algunas industrias estratégicas, como la automotriz, se registraron periodos de aumento en la producción con reducción neta en el empleo generado.
El problema del empleo se agudizará rápidamente a medida que se recrudezca la recesión económica en curso, pues a la pérdida neta de fuentes de trabajo se yuxtaponen importantes cambios demográficos y sociales (una estructura de población en la cual ganan importancia las cohortes en edad de trabajar y en la cual participan con mayor intensidad las mujeres, los jóvenes y los adultos mayores en la población económicamente activa).
Con la liberalización del comercio exterior de la economía mexicana, el mercado externo, particularmente el de los EUA, se convirtió en el principal destino de la producción generada por la economía de Coahuila. Como resultado de esta mayor articulación, la economía coahuilense reproduce, de manera amplificada, el ciclo de los negocios allende el Bravo. Se estima que cada punto porcentual de variación en el PIB de la economía de los EUA, ya sea positivo o negativo, genera un impacto del 1.4 por ciento en el PIB estatal.
También en el sector terciario de la economía coahuilense ocurrieron transformaciones relevantes. Este sector es el de mayor aporte absoluto al PIB estatal (54.4 por ciento del total en el 2006).
Los servicios profesionales, de limpieza y el comercio al por mayor se beneficiaron del avance en las prácticas de subcontratación. Por su parte, la demanda de los servicios de transporte, almacenamiento y telecomunicaciones, se fortaleció con el dinamismo de las exportaciones.
Con niveles salariales por encima del promedio, el aumento en el empleo vinculado a las actividades exportadoras también contribuyó a la ampliación de la demanda efectiva. Este factor, combinado con las mayores exigencias en el mercado laboral, propulsó la dinámica de los servicios educativos.
Otro tanto ocurrió con las gasolineras cuya expansión se benefició no solo del aumento en la capacidad de compra de los consumidores locales, sino de la progresión del parque vehicular y de un nuevo marco normativo en la asignación de concesiones de estaciones de servicios a los particulares.
De igual forma, varios segmentos del comercio al por menor experimentaron una gran transformación: En paralelo al incremento en el poder adquisitivo de los consumidores, en pocos años desaparecieron múltiples establecimientos medianos y pequeños, buena parte de los cuales operaban en la economía informal. Estos fueron reemplazados por grandes cadenas nacionales e internacionales en los ramos de tiendas de autoservicio, supermercados, tiendas de conveniencia y departamentales. La modernización de la oferta en el sector, tuvo la ventaja de captar un mayor porcentaje del gasto de los consumidores del estado en los propios mercados locales, especialmente en Saltillo, cuyos habitantes empezaron a adquirir en la capital de Coahuila bienes y servicios que anteriormente se adquirían mayoritariamente en Monterrey (especialmente muebles para el hogar, electrodomésticos, ropa y alimentos). El costo ha sido el desplazamiento de los actores locales de la propiedad de esos negocios.

adavila_mx@yahoo.com.mx

viernes, 30 de enero de 2009

Odio decir "lo advertimos..."



María Angélica Aguirre Carreón



Cuando comenzó a correrse la voz que se pensaba construir un nuevo centro comercial en el área de "Lourdes", precisamente en una de las más tradicionales huertas de nogales que habían en el sur, muchos saltillenses pensamos en que no era una buena idea.


La construcción, acabaría con ese pulmón maravilloso que se podía localizar desde lo alto; una extensa área verde localizada al sur de la ciudad, que todavía se conservaba y que en la actualidad ya fue exterminada. Se la comió la mancha urbana.


No fue sólo el clamor de unos cuantos. Hubo un grupo organizado de la sociedad civil, que se opuso decididamente. A ese grupo me honro en pertenecer, se llama "Rescate" Hemos luchado y seguimos haciéndolo, por conservar lo nuestro.



Hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos, para tratar de impedir ese ecocidio. Sabíamos que los árboles que habían crecido con Saltillo, no sobrevivirían al embate del progreso. No entendíamos entonces y seguimos sin entender, cómo habiendo tantas áreas de terreno libre en esa zona, tenía que gustarles ese pulmón, que además encerraba historia y tradición.


Pero menos entendíamos cómo se habían conseguido los permisos, sin embargo, era un hecho. Acudimos a todas las instancias...


Hablamos con las autoridades que tenían en sus manos evitar la catástrofe, pero ganó la burocracia ¿o los intereses tan fuertes que se estaban moviendo? -No fuimos escuchados; el propio Héctor Franco, que ahora quiere que los Saltillenses le reconozcamos su labor ecologista y le premiemos con el voto para ocupar una curul en San Lázaro, dijo que no había riesgo, que ellos como expertos ya habían tomado las medidas necesarias y que la tienda que en su publicidad se ostenta como empresa de responsabilidad social, protegería el tesoro verde. Que ciertamente, se tumbarían algunos árboles para la construcción, pero que cuidarían de reponerlos en las áreas donde fuera posible y el resto serían tratados con cuidado.



De sobra sabíamos que no iba a ser posible, pero luchábamos contra una maquinaria inamovible. Creo que los únicos nogales que quedarán al fin serán los de su logotipo.



En la prensa local, el 27 de enero pasado, se publicó la noticia de una multa calculada en poco más de un millón y medio de pesos, que la Semarnac impuso al Centro Comercial, ya que pudo constatar, que en mayo de 2008, habían muerto por lo menos 27 nogales adultos, de los pocos que quedaron después de la lamentable tala que se hizo al construir el complejo.



Todavía, se dieron el lujo de interponer un recurso de revisión, luego que las evidencias no podían ser más claras.



Durante estos días, se han visto trabajadores en el área de estacionamiento, sembrando incipientes arbolitos que ojalá puedan desarrollarse, aunque lo dudo, porque siguen cometiendo los mismos errores que ya se les señalaron. Los pobres arbolitos están asfixiados entre el pavimento, no se les deja el espacio que requieren. Si los árboles maduros no pudieron con la contaminación y las condiciones imperantes, estos pobres indefensos retoños será muy improbable que superen las adversidades del ambiente.



La verdad, quisiera equivocarme, No me gustaría de nuevo decir "lo advertimos"


¡Pobre Madre Naturaleza! ¡Pobre Planeta Tierra! ¡Perdónanos porque todavía no entendemos que esto es un lento suicidio colectivo!



mangelicaguirre@gmail.com