miércoles, 20 de octubre de 2010

POLVOS DE ESTAS MINAS

GRACIAS A MARIO POR SER EL COLABORADOR MAS DISCIPLINADO DEL BLOG


Mario Dávila Flores

La racha continúa; América Latina sigue en las primeras planas del mundo, y ahora le ha correspondido a Chile ser el protagonista de la casi increíble historia, del rescate de sus 33 mineros atrapados bajo tierra en el desierto de Atacama, atrayendo los reflectores del mundo. La operación del rescate fue en todos los aspectos cuidadosamente planeada; nada quedó sin atenderse, mostrando de paso, el nivel de organización alcanzado por este país ejemplar.
La transmisión a nivel mundial, de las maniobras realizadas para traer a la superficie, a los hombres que durante meses fueron prisioneros de la tierra fue todo un éxito, que ha colocado a esta nación sudamericana como un ejemplo a seguir, lo que de paso, le podrá redituar grandes dividendos económicos en forma de flujos de inversión, así como del fuerte aumento en el capital político del gobierno. Por lo pronto, la situación económica de los rescatados habrá de mejorar, con la venta de sus versiones exclusivas a varios medios de comunicación.
Como era de esperarse, las repercusiones de esta hazaña pronto se hicieron sentir en nuestro suelo, y todavía no salía el último minero chileno, cuando el obispo Raúl Vera, ataviado en esta ocasión con el manto de experto en minería, en declaraciones vertidas a diversos comunicadores, lanzó muy graves acusaciones en contra de la compañía que venía explotando la mina de “Pasta de Conchos” y al gobierno federal.
Este personaje, prácticamente señaló que se cometió un asesinato en perjuicio de los mineros coahuilenses, y que nunca hubo una explosión en ese lugar, atizando el fuego de la discordia con afirmaciones bastante temerarias, carentes de fundamentos técnicos y hasta demagógicas. ¿Desde cuando Fray Raúl ejerce como experto en minas? ¿Qué estudios o conocimientos tiene este prelado en la materia? Lo ignoro, pero como no quiero prejuzgar, tal vez, en sus ratos libres tomó clases a distancia en alguna prestigiada universidad.
Se puede decir, que la sociedad hubiera esperado en “Pasta de Conchos” un mayor esfuerzo por parte de la empresa y del gobierno, para intentar el rescate de los cuerpos de los mineros fallecidos, o tal vez, lo que falló fue una estrategia de comunicación adecuada, que dejó una fisura para la crítica irresponsable y estridente. Hay que estar conscientes, que la minería es una actividad de muy alto riesgo, pues con el uno por ciento de la población laboral a nivel mundial, aporta el ocho por ciento de los accidentes registrados.
Para corroborar lo anterior, justo en los días en que el mundo celebraba el rescate de los mineros chilenos, se han producido accidentes fatales en este ramo en países como Colombia, Ecuador y China, en los que por desgracia, el número de fallecidos rebasa el de los salvados de las entrañas de la mina chilena. La lección es muy clara; la minería es una actividad sumamente peligrosa, de ahí la pertinencia de extremar las medidas de seguridad.

Por coincidencia, el mismo día en que el obispo externaba sus juicios sobre la tragedia de Sabinas, un obrero de Altos Hornos de México, declaraba a la prensa local, que él y sus compañeros fueron engañados por el señor Vera, a quien pidieron su ayuda para interceder ante los directivos de la citada empresa, llevándose una gran decepción al enterarse, que en vez de apoyarlos, el jerarca católico, investido ahora con el manto de defensor de los débiles, obtuvo, según su detractor, un beneficio económico de 150 mil pesos, producto de sus negociaciones con el señor Alonso Ancira.
Esto desde luego no representa ninguna sorpresa para quienes vivimos en Saltillo, y conocemos algo de la trayectoria del obispo Vera, que lo mismo oficia como profesional de la ciencia económica, y se lanza con especial fervor a despotricar contra los males de la globalización, luciendo el manto apropiado para tal ocasión, o bien, un buen día, metamorfoseado en perito laboral, señala que el Presidente Calderón—tírenle al negro—violó la Ley al decretar la extinción de la compañía Luz y Fuerza del Centro, enfundado para esta representación con la toga de un sobrio jurisconsulto. La lista de representaciones del obispo Vera ha sido prolífica, y en ocasiones sus banderas han sido justas, como cuando se sumó a la causa de las sexoservidoras de Castaños, que fueron abusadas por unos militares, lo que se le reconoce y aplaude.


Redondeo. En la Serie Mundial de 1965, el gran Sandy Koufax venció en dos ocasiones a los “Mellizos” de Minnesota, tirando juegos completos con tan sólo dos días de descanso.

martes, 12 de octubre de 2010

EL TEJEDOR DE HISTORIAS

DAMOS LA BIENVENIDA DE REGRESO A NUESTRO GRAN AMIGO MARIO DÁVILA

El Tejedor de Historias

Mario Dávila Flores

Sin lugar a dudas, Mario Vargas Llosa es uno de los más fieles exponentes de esa maravillosa tradición ancestral de los creadores de mundos mágicos; me refiero a los narradores de historia, los “storytellers” como se dice en inglés. Nuestros antepasados, por las noches, alrededor del reconfortante calor de una fogata, iban tejiendo día con día esas historias y relatos, que fueron el origen de la literatura actual.
Durante mi infancia, por las noches, bajo el límpido cielo cuajado de estrellas de nuestro rancho en Navidad, Nuevo León, mi padre después de la cena, nos reunía para contarnos historias de aventuras; sentados en unos cómodos equipales—puestos de moda después bajo el populismo de Echeverría— escuchábamos sus relatos que hacían vibrar nuestra imaginación de niños. Aquellas gratificantes experiencias me han dejado un grato recuerdo en mi vida, habiendo influido tal vez, en mi gusto por contar historias y pequeños relatos.
Vargas Llosa con su fluida y bien elaborada prosa, ha recibido el Nobel de literatura ganado a pulso, luego de una larga y fecunda trayectoria en la que ha tenido como constantes el trabajo diario, sin pausas, sin treguas; esa obsesión positiva por arrastrar la pluma y soltar las ideas, construyendo con la materia prima de las palabras, los escenarios de una imaginación que nos permite acceder al mundo de las bellas artes, haciendo más llevadera, nuestra en ocasiones, gris existencia.
Este narrador incomparable, nos ha enseñado que además de crear formas literarias de singular belleza, siempre lo ha hecho defendiendo las causas de la libertad frente a los abusos del poder, bajo cualquier forma en que éste se manifieste, así como preservar y acrecentar el oficio de escribir. Como aficionado a las letras y como latinoamericano, recibí con gran alegría el reconocimiento que hace la Real Academia Sueca ha este gran escritor; lo siento como algo cercano, quizás tal vez, por que compartimos el mismo gusto por el arte de pulir las palabras hasta dejarlas brillantes como los diamantes; claro Vargas Llosa como maestro consumado, y yo como un modesto aprendiz.
Pero este premio, viéndolo en un contexto más general, se inscribe dentro de una tendencia que viene señalando una revigorización de América Latina, continente que siempre ha tenido la fortuna de contar con talentos artísticos de nivel mundial, pero ahora a esa constante, debemos agregar otros elementos que justifican un optimismo relativo. Entre los factores que nos permiten ver un mejor futuro se encuentran los de la economía y de la política.
En el primero de ellos, y luego de una larga historia de fracasos, nuestra región es hoy por hoy, junto con Asia, una de las de mejor desempeño en el mundo, habiendo logrado una notable corrección en sus políticas macroeconómicas, lo que se ha traducido en finanzas públicas equilibradas, las que a su vez implican haber reducido el terrible mal de la inflación, que como sabemos, es el peor impuesto que sufren tanto las empresas como la población, en especial los que menos tienen. En la terrible coyuntura de la Gran Recesión, nuestros países han salido bien librados, gracias en buena parte a la creciente demanda de China por materias primas y energía.
Sin embargo, esta situación no debe hacer que nos crucemos de brazos, pues adolecemos de graves rezagos en materia de productividad, educación e innovación, áreas en las que tenemos que hacer un verdadero esfuerzo para recuperar el tiempo perdido, empleando una figura literaria. Creo que el punto clave está en la educación, pues nuestros sistemas de enseñanza y aprendizaje se encuentran muy por debajo de los estándares internacionales, y donde hay mucho por hacer.
En el aspecto político dimos un gran paso hacia la modernidad, con la vigencia de la democracia en la mayor parte del continente, sin embargo, aquí también debemos seguir avanzando, al tiempo de fortalecer este sistema de gobierno, ante los embates de un puñado de dictadores como Hugo Chávez y Fidel Castro, pero también de aspirantes a serlo como lo muestran las conductas de Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y Cristina Fernández, - esta última, expuesta hace días por Vargas Llosa como una consumada populista- cuyos gobiernos han venido erigiendo restricciones al ejercicio de la libertad de expresión.
Con la excepción de los priístas y algunos aspirantes a dictadores, que saben quien es Vargas Llosa, el resto de los mexicanos que conocemos a este gran escritor, nos congratulamos de la distinción que ahora de hace a su trayectoria de toda una vida, dedicada al arte de narrar historias.

Redondeo. Su majestad el pitcheo, ha venido brillando intensamente en los primeros encuentros de esta postemporada de beisbol en las Ligas Mayores.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Opinar… ¿para qué?

Ma. Isabel Reyna

Ayer supe la noticia a media mañana, cuando me conecté con el mundo: la policía tenía un cerco en el Congreso de la Unión para apresar a Julio César Godoy acusado de tener nexos con narcotraficantes y que pretendía rendir protesta como Diputado Federal por Michoacán.
De inmediato reaccioné ¿cómo? ¿Un delincuente sobre el cual pesa ya una orden de aprehensión pretende ser diputado? Entiendo que su partido lo haya postulado por tener méritos tan importantes como ser hermano del actual gobernador, ignorando (es sólo una suposición) que estaba siendo investigado y que peor aún, el pueblo lo haya elegido como su representante. Pero de eso a tomar protesta y esconderse bajo el fuero constitucional para inmediatamente después hacer declaraciones contra el Gobierno Federal, hay un mar de diferencia, al menos desde mi punto de vista.
Esta mañana abrí los periódicos buscando la nota, algún comentario editorial que me hiciera sentir que no estoy sola en mi indignación, pero no, “la cabeza” se la llevo otra vez el crimen organizado, con el segundo asesinato de un alcalde en Nuevo León en casi un mes. Eso claro, y la inminente final del concurso de Nuestra Belleza 2010 en Saltillo. Al pueblo pan y circo.
La nota aparece en Grupo Reforma en interiores y Reforma lo menciona en el Templo Mayor junto con un magistral cartón de Calderón que muestra al “Mono Jojoy” líder de las FARC en Colombia que ayer fue eliminado, junto con el flamante narco-diputado presumiendo su fuero. En este país vivimos.
No creo necesario ahondar en los antecedentes: el michoacanzo de hace un año, los tropiezos burocráticos que ha tenido la “impartición de justicia”, el lamentable desempeño de la policía que durante más de año y medio persiguió a Godoy sin dar con él, y sobre todo, la vergonzosa toma de protesta de ayer. El ahora ciudadano cobijado por el fuero, estuvo escondido en el sótano del Palacio Legislativo, (como una rata de cuatro patas) en las oficinas de la coordinación general de la fracción del PRD a donde llegó, se asegura, escondido en la camioneta de la diputada coahuilense Mary Thelma Guajardo.
Todo tiene una doble lectura, habrá quien alegue que el pobre Godoy es víctima de un “compló” y de cargos fabricados por el Gobierno Federal para ganar la gubernatura de Michoacán la que, asegura el narco diputado (me encantó el término) pretende la hermana del Presidente Calderón .
Para mi son tarugadas (mi autocensura me impide aún escribir la palabra que estoy pensando). Y luego hay quien me pregunta ¿por qué ya no escribes en el periódico? ¿Cómo para qué? Esta misma semana vi “El Infierno” brillante cinta de Luis Estrada. Después de lo expuesto en la cinta y lo ocurrido ayer en San Lázaro, no queda mucho por decir.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Los hombres invisibles

Gerardo Segura

Un hombre se encuentra con una mujer y por un momento se olvidan del mundo. Ambos carecen de casa, de familia, de alimento, de empleo, de educación escolar, de edad para estar juntos. Pero no importa. Por un momento huyen de cuanto les rodea, cierran los ojos y niegan el desamparo que los hermana; por unos minutos se acercan a la masa amorfa y huidiza llamada Felicidad. Después se separan y nadie asegura que se vean de nuevo. Pero de ese encuentro queda un bebé que al nacer rodará por el mismo suelo que sus padres eventuales; y crecerá, y se verá sin casa, ni familia, ni alimento, ni empleo, ni educación escolar. Y cuando encuentre a una mujer sola, negará que carecen de edad para estar juntos…
Un día este hombre se encuentra con otros hombres iguales, sin empleo, ni casa ni familia ni comida, y descubre que carecen cuerpo y de voz, y nadie los ve ni los escucha. Son los hombres invisibles, son los que se suben a los camiones a cantar, los que limpian parabrisas en los cruceros, los saltimbanquis, los lavacoches, los cargadores, los tragafuegos, los trampas, los inmigrantes; son las putitas, las sirvientas, las limosneras, las madres solteras, las marías. Son las cucarachas que hay que ignorar o hacer a un lado o pisar.
Pero al despertar una mañana tras un sueño intranquilo de doscientos años las cucarachas háyanse convertidas en alacrán. Y se vuelven contra la sociedad a cobrar la factura de la inexistencia; se arman y delinquen y extorsionan y matan. Vienen a reclamar que también son hombres y mujeres, y requieren un espacio y un empleo y una familia y un abrazo de vez en cuando. Y entonces sí los vemos y los señalamos y los etiquetamos y los perseguimos. ¿Qué nosotros, educados, empleados, asegurados, no deberíamos perseguirnos primero y acusarnos por ceguera social, y castigarnos por soberbia civil?
Los hombres invisibles, las cucarachas-alacranes son nuestra deuda social. Creo.
chancla55@hotmail.com

viernes, 3 de septiembre de 2010

Germán Dehesa Hoy también toca

María Isabel Reyna

Gracias al servicio de reforma.com en tu celular, ayer supe la noticia de la muerte de Germán Dehesa antes de las 7 de la noche, esto es, aproximadamente media hora después del acontecimiento.

Germán ha sido durante 17 años parte de mi vida (como Liverpool, pero del lado inteligente y racional) sus artículos podrían ser buenos o malos, divertidos o de bostezo, pero casi nunca dejaba de leerlo. Desde que cerró Palabra dejé de leerlo a diario, pero vía electrónica de repente me pasaba media tarde leyendo sus columnas. El pasado martes cayó en mis manos el periódico que publicaba actualmente su columna y leí “Las jirafas del silencio”, que sería su penúltima colaboración.
Se puede decir que en Grupo Reforma Germán empezó como los buenos, desde abajo, aunque esto no sea puntualmente correcto. Ya era colaborador de El Norte, pero en 1993 empezó en Reforma vendiendo periódicos en la calle, junto a los directivos que salieron a vocear para enfrentar el boicot de los repartidores del DF. Sólo que él no era un simple voceador, se llamaba a sí mismo “ba-voceador”. Era genial.

Siempre lo consideré un hombre muy atractivo. “¿pero cómo atractivo?”, me decían algunos compañeros de Palabra. Y ante su sorpresa algunas compañeras compartían mi opinión. Y es que él tenía el mejor maquillaje que puede tener un hombre: inteligencia y sentido del humor, aderezados con una sencillez grandiosa, esa que sólo tienen los verdaderos grandes. En varias ocasiones contestaba los comentarios que le mandaba por e-mail, y tuve la fortuna de compartir inolvidables veladas en La Planta de Luz, donde mezclaba su ingenio con su talento artístico. Algunos puristas del estilo periodístico no estaban de acuerdo con su manera de escribir sus colaboraciones. Lo citaban junto con algunos otros como el más claro ejemplo del anti periodismo de opinión. Y no les faltaba razón, pero actualmente es muy difícil encontrar en los diarios ejemplos que se ajusten a la definición del estilo del género de opinión. Al menos, los lectores masivos suelen seguir a quien maneja un estilo suelto, ligero y jocoso que brindaba la oportunidad de analizar los acontecimientos nacionales con inteligencia y humor. Muchos de los que hemos tenido la oportunidad de publicar un texto en las páginas editoriales hubiéramos querido tener al menos un pequeño fragmento de su talento e ingenio.
Murió en su casa, rodeado por su familia. Este es el artículo donde la semana pasada apenas hizo pública su enfermedad.
Un fuerte abrazo para Germán Dehesa, siempre vivo en nuestra memoria


Germán Dehesa
25 Ago. 10

Creo que no les he contado que estoy enfermo, seriamente enfermo. Tengo cáncer, pero hasta ahora la enfermedad no me ha producido ningún dolor insoportable. Trato de vivir sobre las puntitas de los pies, pues en mis delirios, imagino que si casi no hago ruido, la enfermedad no se va a percatar de mi presencia y me permita colarme a la vida que es a donde me gusta estar. Como quien dice, mi vida es casi secreta y su único nuevo rasgo que yo detecto es la impaciencia. Así pues, no tiene ningún sentido que me saluden de lejecitos, ni que me saquen la vuelta, ni ninguna patochada de ésas. Nadie tiene idea de cuándo será la terminación cronológica de mi vida, pero calcula la ciencia médica que esto ocurrirá hacia los finales de este año. Espero distribuir generosamente entre el personal médico billetes de muy alta denominación, de modo que este plazo se vaya ampliando, por lo menos, hasta 2020. Si se puede obtener más, ahi lo dejo en manos del gobierno. Tengo mucha confianza en que nuestra burocracia acuse recibo de la solicitud en 2018, lo cual nos da margen para seguir resollando. Lo que desde ahora les puedo asegurar es que, mientras pueda yo menear la pluma y no comience a decir puros despropósitos y marihuanadas, aquí me tendrán siempre a sus canijas órdenes y a sus pies, si no les rugen, como solía decir la inmortal Borola Tacuche de Burrón.

Me molesta casi tanto como a ustedes, este tipo de artículos donde tengo que ponerle luto a mis palabras y no sacarlas a pasear para que se asoleen que es lo que a mí más me gusta; pero dibodobadito, tarde o temprano los médicos logran llevarte a sus terrenos y ahí es la de no te entumas y no le saques, manito. Por esas latitudes transito yo en la actualidad. Me entusiasma saber que, gracias al talento de sus madres, mis hijos son gente de bien, con buena orientación en la vida y totalmente a la guapachosa altura de su herencia veracruzana. Todos son estudiosos, trabajadores y con magnífica inteligencia que, donde primero y mejor se muestra es en el buen humor que los cuatro manifiestan, caiga quien caiga.

No me estoy despidiendo. Yo espero que falte mucho como para que ocurra algo tan ingrato. Como en el teatro, esto es apenas la primera llamada, primera. Ya sé cómo se las gastan los lectores de por aquí y no me sorprendería que, a la vuelta de unos días, me tope con gente que diga que, el mero día del Bicentenario me voy a suicidar en el Zócalo gritando leperadas en contra de un gobierno y de un sistema que premia cada vez más a la idiotez y no suele ser justo con la inteligencia. No, yo no voy a hacer nada de eso para celebrar o denostar a este sistema del que, por lo demás soy miembro activo y no quiero jamás dar la impresión de que me doy de baja. Lo que sin duda ocurrirá es que el sistema me dé de baja a mí, pero ése ya es otro cantar.

Voy terminando. Este artículo y sólo este artículo. Yo tengo que guardar reposo por algunos días, pero muy pronto volveré a vestir mi uniforme azul y oro y a sembrar el pánico por todas las canchas de la República. Ahí me los encontraré. Mañana nos vemos. ¿Entendido?.


¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCCCLXXVII (1877)

¿Alguien ha visto a MONTIEL?. Cuando lo pierdo de vista, me viene como el soroche.

martes, 31 de agosto de 2010

La lección de Hays

Gerardo Segura

William Hays era senador republicano que mostraba repulsión por las escenas cinematográficas de sexo. Su aberración lo llevó extremos virulentos de crítica en contra de las películas, al grado que, cuando fue presidente de la asociación de productores y distribuidores de películas en Estados Unidos, impulsó un código de censura que describía lo que debería ser moralmente aceptable por la sociedad americana. Este código lo aplicó de modo tan riguroso que la historia lo registra como el Código Hays.
Entre otras prohibiciones el listín desconocía, rechazaba o atacaba las relaciones interraciales, el incesto o la homosexualidad, mediante preceptos como: “El carácter sagrado de la institución del matrimonio y del hogar será mantenido”, “Los films no dejarán suponer que formas groseras de relación sexual son cosa frecuente o reconocida”, “…No se mostrarán besos ni abrazos de una lascivia excesiva, de poses o gestos sugestivos”, y por ahí sigue con restricciones más o menos semejantes. Pero hay una de singular elocuencia: “Las exhibiciones del cuerpo están prohibidas. El ombligo también”.
Sin embargo, y a pesar de su defensa pública del matrimonio y la familia, el senador recibió demanda de divorcio, y su esposa, entre otras razones argumentó que “…su marido siempre había confundido ombligo y sexo femenino”. A la muerte de Hays en 1954, se hizo pública su vasta colección secreta de fotografías de ombligos.
Dime qué te escandaliza y te diré qué deliras.
Quienes se oponen a la adopción de menores por parte de matrimonios homosexuales emplean como argumento que las adopciones sólo deben permitirse a matrimonios heterosexuales. Como si las parejas heteros y la familia tradicional fuese garantía de estabilidad mental y emocional.
Quién de entre ustedes, estimados e hipotéticos lectores, es cabeza o forma parte de una familia estable; quién conoce a alguna familia heterosexual emocionalmente sana. Por el contrario, elija el lector a diez personas que le rodeen, con quienes lleve relación estrecha y frecuente, y pregúntese. ¿Cuántos de ellos son divorciados, madres solteras, golpeadas por sus parejas, padres de adictos, alcohólicos, farmacodependientes, codependientes, etc.?, ¿cuántos son adúlteros permanentes, padres con o de hijos fuera del matrimonio, concubina, la querida o neuróticos? Seguro que la respuesta es superior al 50% de su lista. Porque hasta hace pocos años el matrimonio era el excelso detergente para manchas de honor. Y si primero uno se comía la torta antes de tiempo, el casamiento le ayudaba a eructarla. Aunque después viviera el resto de su vida con chorrillo.
Lejos de asustarnos o escandalizarnos, esta radiografía sólo nos acerca a la cotidianidad nacional contemporánea. Esta es la sociedad en la que vivimos, la que habitamos con nuestros seres queridos, con quienes convivimos, de los que formamos parte, y de la que hoy no hay salida. Esta es la realidad, muy lejana a la que nos quiere vender la Iglesia, una realidad ficticia de estabilidad, moralidad y decencia, como si no fuese la Iglesia la gran cobija de las desviaciones sexuales. Con honrosísimas excepciones.
Independientemente de si las parejas homosexuales poseen o no el derecho a la adopción, el argumento esgrimido por los detractores de esta nueva tarea social, lejos de convencernos de darles la razón, los exhibe como sospechosamente decentes. De dónde, sino de las familias heterosexuales —o compuestas secretamente por uno de sus miembros homosexual, a lo Hays—, provienen nuestra sociedad en peligrosa descomposición, y cuyos malos olores son ya pestilencia cotidiana.
Si las parejas homosexuales desean adoptar, en un ejercicio de íntima honestidad y no de desafío legal o de revanchismo, tras haber admitido sus preferencias sexuales en público de la gente —acto valiente como el que más—, es seguro que los críos que críen serán criados en el amor.
chancla55@hotmail.com

lunes, 9 de agosto de 2010

Muertos incómodos

Gerardo Segura

“—¿Sabe usted cómo se cocinan los traidores? No se pudren de un día para otro. No se acuestan guerrilleros y se levantan agentes de Gobernación. Simplemente se debilitan. Se traicionan por cansancio, por aburrimiento, por inercia. Es como si el tejido del que están hechos los hombres, a fuerza de estirarse se fuera volviendo guango, flácido; y en los intersticios de los músculos se fueran depositando pequeños pedazos de mierda, viejos temores. Y todo ello necesita de una permanente auto justificación, de un montoncito creciente y denso de autoengaño y explicaciones” (p. 97). Con estas palabras explica El Chino a Héctor Belascoarán Shayne, detective independiente, por qué un tal Morales se cambió de bando, traicionó a los compas y delató a su ex esposa ante la policía política mexicana, que oficialmente no existe.
La más reciente aventura del legendario Héctor Belascoarán Shayne, detective independiente mexicano, corre al parejo con las peripecias indagatorias de Elías Contreras, efectivo del EZLN, único integrante de la Comisión de investigación, formada por el sup comandante insurgente Marcos, para investigar a un tal Morales.
Muertos incómodos (falta lo que falta) novela escrita a cuatro manos entre el Subcomandante Marcos y Paco Ignacio Taibo II y publicada por Joaquín Mortiz, sería una novela muy divertida si no fuera tan trágica.
Ambos investigadores deben encontrar al tal Morales, el malo de la novela, según una serie de mensajes que está enviando un ex combatiente del 68, asesinado 25 años atrás. Como chiste estaría resuave de no ser porque lo que dice en los mensajes es tan real como una catedral.
Pero por debajo de la investigación se van develando secretos y realizando descubrimientos acerca de la vida política mexicana actual, que dan asco. Y lo peor: todos ciertos.
Fox, Marthita La Impía; Zedillo, Nazar Haro, Julia Carabias, doña Rosario Ibarra, Calderón, Digna Ochoa y un sinfín de personajes más de la política nacional, desfilan por estas páginas, quedando tan mal parados como sabemos que están, o afianzándose en su fortaleza, como sabemos que están los que están. Y al final prevalece en el lector la certeza de que la tesis de la novela es cierta:
“Pero el Mal no es una entidad, un demonio perverso y maléfico que busca cuerpos qué poseer y, con ellos como instrumento, hacer maldades, crímenes, asesinatos, programas económicos, fraudes, campos de concentración, guerras santas, leyes, juzgados, hornos crematorios, canales de televisión. No, el Mal es una relación, es una posición frente al otro. Es también una elección. El Mal es elegir el Mal. Elegir ser el Malo frente al otro. Convertirse, por elección propia, en verdugo. Convertir al otro en víctima” (p. 53)
Justificarse por haber optado por servir al Mal —“…el Mal es el sistema y los Malos son quienes están al servicio del sistema”, se lee líneas arriba—, es la única y eterna tarea del Malo. Porque ser malo por decisión, a cambio de ejercer el poder —generalmente pírrico y pasajero como el inherente al de funciones públicas, sea del Estado o universitarios—; a cambio de un cargo de elección popular, o peor aún: para enriquecerse a costa de los subordinados, de los jodidos, de los de abajo, es la peor manera de negarse, de rechazar el trozo de Humanidad que les confirió el nacimiento.
Al leer Muertos incómodos uno llega a formularse la misma interrogante que se planteó Bukowsy “…todos esos hombres fueron niños una vez/ ¿qué les pasó?...” Y no hay más remedio que recordar el poema de Pacheco Antiguos compañeros se reúnen: “Ya somos todo aquello contra lo que luchamos a los veinte años”
chancla55@hotmail.com