miércoles, 25 de febrero de 2009

Reflexiones

Carlos Manuel Valdés





Con gusto regreso al blog para comunicarles algunas ideas. Todavía no logro aprender lo básico de esta tecnología, pero me mantengo muy ágil en otros campos, como el de la lectura. La idea de que estamos viviendo momentos excepcionales es seductora pero falsa. Como historiador encuentro que muchas épocas han sido mucho más difíciles, opresivas y perversas, añadiendo a ello que para quienes las vivieron no había siquiera una mínima posibilidad de encontrar salidas como la tenemos ahora. Digamos la gran peste europea del siglo XIV, el terror del año mil, la Segunda Guerra Mundial, las matanzas serbias sobre los kosovares, el genocidio llevado a cabo por los españoles contra los indios norteños por 150 años, la situación de los palestinos como parias en su tierra, etcétera. Los periodistas y, sobre todo, los políticos nos tienen en un hilito mostrándonos continuamente que somos hojas al viento, incapaces de transformar la realidad, objetos de las grandes decisiones…
Creo que hay una realidad dura actualmente, sobre todo para la gente pobre, pero que de esas hemos conocido centenares en la historia mexicana. Si damos rienda suelta a las quejumbres y nos lanzamos a recargarnos en el muro de las lamentaciones sólo ayudaremos a que los que nos rodean tengan mayor stress del que ya la propia vida nos aporta sin cesar. Y no propongo que cerremos los ojos o que saquemos la banderita tricolor del desván y aplaudamos con fuerza a Felipe Calderón. Debemos ser siempre críticos, pero analizando lo que sucede. Por ejemplo, ante la pregunta ¿qué estoy haciendo yo, precisamente yo, para cambiar la realidad? De una respuesta simple y clara surgirá la siguiente: ¿qué podría hacer a partir de hoy? Como dice Hans-Georg Gadamer “cuando pregunta es respondida la respuesta vuelve a preguntar” y añade que ese es el camino del conocimiento.
Creo que el blog de Apalabrados es un espacio creado de una decisión de quienes por azares del destino se quedaron sin Palabra. En él surgen ideas, reflexiones y preguntas que son importantes. Los textos que ahí leí me ayudan a repensar mi propia participación en esta sociedad tan mediocre que nos entregan (que nos permiten) los poderosos a quienes empoderamos con nuestro voto o nuestro silencio. Antier justamente reflexionaba con José Luis García Valero en El Chuzo, General Cepeda, sobre el papel del individuo ante la vorágine. Somos testigos de una crisis ética, intelectual y de un enorme oportunismo que los políticos nos han endosado. No debemos irnos por el camino que ellos trazan porque iríamos a la debacle (aunque mejorásemos nuestra economía). Mejor reflexionemos en lo que podemos hacer cada uno, en grupos pequeños, en nuestras instituciones. Todo, menos ser como ellos.

martes, 24 de febrero de 2009

We're the champions, my friend!

We’re the champions, my friend.


Leyendo el periódico la semana pasada me acordé de un chiste que no puedo dejar de mencionar en este espacio libre y soberano que nos brinda el blog. Pepito está jugando a las canicas fuera de su casa y de pronto entra llorando. ¿Por qué lloras? Le pregunta su papá. “es que perdí todas mis canicas” responde el niño. “no llores, hijito, tienes que aprender a perder” le aconseja el ecuánime padre. A lo que el niño responde tajante “no papá, si perder ya sé, ¡lo que necesito es aprender a ganar!”
Pues bien, tras mucho intentarlo parece que en Saltillo vamos empezando a aprender a ganar. Después de habernos quedado en el “ya merito” o de plano haber protagonizado escandalosos fracasos, los habitantes de la otrora llamada “mejor capital de México” por fin podemos presumir de haber ganado un primer lugar
No puedo ocultar que enterarme de esto me causó gran alegría. Pero al ver el contenido de la nota, disminuyó drásticamente mi entusiasmo. Y es que, según las cifras publicadas por el INEGI, instituto que pronto estrenará edificio allá por el rumbo del Colegio Americano, Saltillo “volvió a colocarse a la cabeza como el municipio donde hay más gente buscando trabajo sin conseguirlo”.
La taza de personas que buscaron empleo sin conseguirlo en el ultimo trimestre del 2008 fue de 7.1%, dos puntos porcentuales por encima de la media nacional, y es equivalente a casi 24 mil personas desempleadas.
Si consideramos que en el mismo período del 2005 había 16mil 106 trabajadores en las mismas condiciones, el índice de desempleo ha aumentado en 48% Y eso que la cifra corresponde tan sólo a los meses de octubre a diciembre del 2008 ¿te imaginas como se elevará cuando se evalúen los primeros dramáticos meses del presente año? Estoy segura de que entonces si Saltillo se consolidará como el verdadero campeón y hará honor al título de la presente colaboración.
Y otro rango en el que también podríamos fácilmente ganar el campeonato mundial (si lo hubiera) es en el de incongruencias. Si no es así cómo te explicas que mientras vemos crecer el desempleo, los empresarios locales no están interesados en recibir ningún tipo de ayuda. La Secretaría de Economía acaba de informar que sólo cinco empresas han completado el trámite para acceder a los recursos del Plan Federal Anticrisis´,ue es un recurso disponible para aquellas empresas que se encuentren en paro técnico. A pesar de que se ha brindado información a más de cincuenta, sólo cinco han completado los trámites. Según el Delegado de Economía los trámites no son complicados ni burocráticos y el empresario puede recibir los recursos en tan sólo 15 días.
Eso dice él pero en la práctica algo debe estar pasando para que los empresarios no accedan a ese tipo de recursos. ¿Oes que pretendemos eternizarnos como campeones nacionales del desempleo?

lunes, 23 de febrero de 2009

La distancia, aquí, no se va haciendo menos

Esther Quintana Salinas

No hay Cumbre Iberoamericana en la que no se pondere la importancia de la dimensión ética de la gobernabilidad, en la de 1994, párrafo 23 de la Declaración se señala: "La raíz ética de la actividad política - la exigencia de valores y de sentido de vocación por la acción colectiva - constituye el fundamento más importante del respeto hacia esta actividad. Elevar la calidad de la política, de la dirigencia y del debate público debe ser una tarea compartida por todos. Por ello, nos comprometemos a promover el prestigio de la política, para revalorizar su papel en la vida diaria de nuestros conciudadanos, y a estimular su participación política y social. En este sentido, fortaleceremos, desde la más temprana escolaridad, los programas de formación ciudadana y de educación para la democracia y la participación". Igualmente, se destaca en el párrafo 28: "La democracia se fortalece en nuestras sociedades cuando la probidad, la responsabilidad y la transparencia se afirman y se consolidan como rasgos esenciales del servicio público y de las prácticas de la sociedad civil y de nuestra cultura política. Reafirmamos especialmente las medidas que toman nuestros Estados para estimular estos comportamientos y prevenir la corrupción."
En la del 29 de marzo de 1996, el tema principal era desarrollar con ahínco, las implicaciones de los valores éticos de la democracia. Así lo propuso el presidente Caldera en sus palabras, durante la clausura de la Cumbre de Viña del Mar: "La democracia no es solamente un sistema político, la democracia es una forma de vida, la democracia es un compromiso en torno a los valores morales que le dan consistencia y que la hacen invencible". Dentro de este gran tema central, el presidente Caldera desgajó una serie de puntos particularmente importantes como son los casos de la defensa y garantía de los derechos humanos, la lucha contra la corrupción, la diafanidad electoral, el derecho a la información veraz, el derecho de los pueblos a una justicia recta y eficiente, y la justicia social internacional.
Max Weber, al expresar opinión sobre la política como vocación distingue dos máximas de acción ética, irremediablemente opuestas: la "ética de la convicción" y la "ética de la responsabilidad". La primera concibe la acción en torno a la satisfacción de las convicciones personales, independientemente de cuales sean sus resultados, mientras quien sustenta la ética de la responsabilidad considera las consecuencias previsibles de la propia acción. No comparto la opinión de la imposibilidad de conjugar en plural las convicciones con el sentido de responsabilidad, porque en ambas respira la ética que le da sentido a la acción humana. Lo contrario acontece en la política pragmática que abreva en criterios de corto plazo, que sirve a intereses parciales y a la pura conveniencia egoísta. Que no es más que la búsqueda del poder por el poder mismo, a la más cínica usanza que embebe al grueso de los hombres del poder.
Lo que está ocurriendo hoy día es un creciente e imparable fenómeno de desustanciación de la política, al decir de Weber, que se extiende como plaga de Egipto, en perjuicio de las valoraciones éticas. Dos pecados mortales de la política señala el eminente y visionario politólogo alemán, más vigentes que nunca: la ausencia de finalidades objetivas y la falta de responsabilidad.
Un nuevo maquiavelismo va asentando su impronta, tristemente montado en las "novedosas formas de hacer política", cuyas dos consecuencias más perniciosas son, sin lugar a sesudas reflexiones: el desdibujamiento del bien común y el predominio del político manipulador, maestro en el manejo de las visiones parcialializadas de la realidad – a conveniencia por supuesto - que gira en torno a la utilidad inane y a la inmediatez. Mejor lo expresaba el maestro español Manuel García-Pelayo: "esclavo de lo inmediato, del tiempo presente ante el que meramente reacciona; su actividad es una actividad jornalera, que vive al día".
La maestra Victoria Camps dice que: "No es cierto que no haya valores compartidos: es que ya nadie se encarga de pensar en ellos, de desarrollarlos, de decir qué sentido tienen o deben tener para nosotros…" Y es que la democracia no es algo que pueda sacarse de la chistera de un mago, se tiene que hacer, y su manufactura conlleva un esfuerzo de socialización de sus valores más caros para introducirlos en los ciudadanos – primero hay que educarlos para que lo sean – y en las instituciones, y así volverlos principios irrenunciables de nuestras actitudes y conductas, en la comunidad de la que somos parte y en la política.
Sin ánimo de parecer fanática o necia, porque corro ese riesgo al expresarme en los términos en que lo hago, lo que la realidad de hoy nos está GRITANDO, aunque nos neguemos a oírla, es que cuando se baila sobre los principios de la democracia mínima, se termina con ella porque ésta demanda un profundo contenido ético, que se traduce en la ponderación de la tolerancia, del reconocimiento del pluralismo político, de privilegiar el diálogo, y de todo aquello que refleje que nadie es dueño de la verdad completa, ni que la razón la trae inmersa en su persona.
Todas las acciones y actuaciones de los hombres en el poder, huérfanas de contenido ético están logrando que crezca la indiferencia en grandes sectores de la población hacia lo público, pero lo más lamentable y peligroso, es que a los jóvenes cada día les interesa menos y lo rechazan como a la peste, simplemente se desentienden y los que se animan a incursionar en la política pronto se ven inmersos en las mismas mañas y porquerías que antes repudiaban y es que como sigue teniendo vigencia aquello de que "el que no tranza, no avanza"
Dentro de la misma tesitura de cuanto he venido compartiendo con usted, es fundamental aprender a valorar el Estado de Derecho, como requisito insustituible de la democratización de un sistema político. Sin división de poderes, sin respeto a los ámbitos de actuación de cada uno de ellos, no es posible que exista el Estado constitucional, y por ende nuestros derechos y libertades más preciados quedan irremisiblemente sin salvaguarda. En esto no es posible hablar de medio vacío o de medio lleno, o hay democracia o no la hay. Cualquier otra cosa es palabrería.
La modernización, y consiguiente adaptación a las nuevas realidades, de la Administración Pública, constituye también una dimensión sobresaliente del Estado, y no ha sido un trayecto fácil, al contrario ha estado sembrada de dificultades. La burocracia, genera anticuerpos que la vuelven contraria al cambio, "las costumbres históricas", la propensión al secreto, la tirria a todo lo que huela a control democrático, el entramado de intereses corporativos, el populismo, el clientismo, el renacimiento del nepotismo más desvergonzado que nunca, levantan una muralla que cierra el paso a las transformaciones que oxigenarían y le darían un vuelco positivo a la nada edificante realidad que hoy impera.
El desafío radica en mucho en las tareas administrativas del Estado, primordialmente en aquellas que tienen que ver con prestaciones sociales, como la educación, la salud, la vivienda, etc., tendientes a gestar mejores condiciones de vida para la población, sin embargo pesan más la falta de transparencia, las arbitrariedades, los privilegios y la corrupción, que tristemente la comunidad ha aprendido a contemplar como parte de su cotidianeidad, es decir como algo que de ordinario que es, a nadie o a casi nadie le produce ni escozor.
La corrupción, ni duda cabe, se ha convertido en un cáncer, que invade cuanto toca, y con ello en sinónimo de deslegitimación e ingobernabilidad. Luchar contra ella presenta dos frentes: el preventivo y el punitivo. El primero no se vence de la noche a la mañana, porque tiene que ver con la educación - incluyendo por supuesto la cívica - que va a contribuir a la inmunización contra las tentaciones corruptoras con la vacuna de los valores, en niños y jóvenes; la segunda se vincula con la tarea jurisdiccional principalmente, de ahí la relevancia de que el Poder Judicial no esté sometido a las fuerzas del Poder Ejecutivo, fenómeno tan común en países como el nuestro, que aunque en el ámbito federal se ha contenido, todavía en entidades federativas como Coahuila, por ejemplo, permanecen las inercias que lo tienen a merced del titular del Ejecutivo y su gavilla.
Así mismo, el Poder Legislativo tiene un papel sustancial, no sólo en la sanción de la legislación adecuada, sino en el fortalecimiento de su función contralora, que en Coahuila infortunadamente todavía no cuaja, toda vez que la ciudadanía no ha decidido crear ningún equilibrio, experimentando en primera instancia la alternancia. De igual mal padecen instituciones como el Ministerio Público, a quien están a punto en el ámbito doméstico de darle el tiro de gracia con la última reforma cocinada por los testaferros con disfraz de abogados que le sirven al gobernador Moreira y producen Iniciativas de ley a la medida de la obsesión que invade a la familia imperial. De los otros órganos que debieran sumar al fortalecimiento de la función gubernamental, mejor ni escribo, porque en nuestra Coahuila, lo único que producen son pena, toda vez que son incondicionales por ministerio de ley, al Gobernador, a los habitantes no NOS SIRVEN PARA NADA.
Finalmente, la opinión pública, más puntualmente, la fuerza que mueve tal opinión, y que se canaliza a través de los medios de comunicación, cuando se ejerce con pulcritud, cumple su función y contribuye a hacer pública la transparencia en la persecución de los delitos de corrupción, si no ocurre así no hay legitimación de las instancias del Estado.
Lo invito respetuosamente, a hacer alguna reflexión sobre lo aquí expuesto. En Coahuila todavía estamos a mil años luz de que algo de esto, aunque sea un poquito, se de, sin embargo es usted, quien tiene la última palabra.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Cuestiones

Carlos Manuel Valdés

Es increíble cómo pasan las noticias y se atropellan unas a otras: de un desastre financiero a una masacre, de ésta a un fraude millonario, de ahí a los escándalos del padre Maciel, a la traición de los consejeros del IFE, a la ausencia de una Cámara responsable (local y federal), etcétera. No sabe uno si es bueno dejar de leer, suicidarse o irse a la guerrilla. Lo que sí consta es que, como dice Mario Dávila, se está tocando fondo. Coincido con él en la idea, pero creo que no podemos cantar victoria porque cuando pensamos que tocamos fondo siempre aparece algo peor. Todo indica que los acontecimientos están ahí para estrujarnos, para angustiarnos y para superarse a sí mismos una y otra vez.

O, como lo proponen algunos periodistas nacionales, uno puede ser el eterno crítico que siempre está arriba del mundo, en el Limbo, inmaculado, viendo cómo todos son malos menos el que habla. Un buen número de defeños observan a la realidad como si ésta estuviera en otra parte, digamos, en un lugar de la galaxia a la que se mira tras un telescopio desde la tranquilidad de un observatorio. El Colegio de México, la UNAM o La Jornada te dan la posibilidad absoluta de ser el dios impoluto que no se mezcla con nadie para seguir siendo lo que es: Dios.
Vimos que se le escapó a los intelectuales la reforma energética y que nos entregaron una reforma mediocre, sin futuro. Vimos que se opusieron a todo pero que no lograron casi nada. Estamos comprobando que todo mundo está dispuesto a destruir lo que sea con tal de no permitir que algún otro progrese. Pensemos en el IFE, la institución más seria que teníamos. Hoy, gracias a los diputados y senadores, gracias a todos los partidos, cayó en un estado vergonzoso de acomodamientos e intereses individuales que dan miedo. Los consejerillos mediocres que protegieron a Televisa y Televisión Azteca saben que ya están seguros (amarrados) para seguir cobrando su sueldo de 130,000 mensuales (más bonos y gastos varios) mientras que se termine su período, que se alarga por 9 años. Pongamos como ejemplo al consejero Arturo Sánchez, que en Cuatro Ciénegas hace años me dijo a mí que era de izquierda. Pues bien, antier lo vimos tendido defendiendo a Televisa. Bueno, si en eso consiste ser de izquierda entonces se nos facilita entender a nuestro país y a sus gobernantes como seres esquizofrénicos.

Yo deseo que pronto podamos estar más tranquilos pero me pregunto si este deseo no chocará con la realidad. La realidad, siempre es más terrible que lo que queremos. Nuestra realidad no está de acuerdo nunca con la que exhibe Carstens, Ortiz, Beltrones, Peña Nieto y congéneres. La realidad es la que me pega todos los días en la gasolinera, el supermercado, el precio de los libros… Por eso creo que lo que dicen los intelectuales que ven tras su telescopio no coincide con lo que veo cada día. Menos aún lo que me dicen los políticos. Es duro reconocerse a merced de los elementos. Sobre todo, es terrible saber que el futuro es ajeno.

¿TOCANDO FONDO?

Mario Dávila Flores
¿Acaso estamos llegando al fondo de la crisis económica? Difícil saberlo todavía, pero durante la semana pasada se registraron señales que apuntan en una dirección optimista, ya que por una parte, General Motors anunció aquí el fin de su paro técnico y el regreso a la planta de miles de trabajadores, en lo que es sin duda una muy alentadora noticia, la cual de no haber cambios de última hora, habrá de ser acompañada por otra positiva.

Se trata de la inauguración de la fábrica Freigthliner, en la que se ensamblarán camiones de grandes proporciones, inyectando un poco de optimismo en este panorama invernal pleno de información negativa y hasta alarmante. Todo indica que además, en los próximos días se anunciará la llegada de nuevas inversiones, de modo que la economía regional reciba un poco de oxígeno.

Por lo que se refiere a los Estados Unidos, en la oscuridad de la caverna se observó el destello de un rayo de luz; se trata que durante el pasado mes de enero, las ventas al menudeo crecieron uno por ciento, después de siete meses de consecutivos de retrocesos; se dice que una golondrina no hace un verano, pero esperemos que las buenas noticias vayan desplazando a las negativas, como la que se difundió ayer, en el sentido que habrá una tregua en el desalojo de moradores atrasados en el pago de sus hipotecas.

Esto es importante debido a que al suspenderse las diez mil ejecuciones diarias, se frenará el aumento en la oferta de viviendas, la que a su vez, ha venido presionando los precios de las casas hacia abajo, situación que ha propiciado la acumulación de inventarios en este mercado. Estas serían las noticias positivas, mientras que del lado negativo, continúa empantanada la industria automotriz, pues tanto GM como Chrysler están solicitando más dinero para salir adelante.

Volviendo a lo nuestro, me llamó la atención que algunos medios locales, hayan retirado de sus primeras planas las noticias financieras y económicas relacionadas con despidos, cierre de plantas, reajustes, etc, para destacar el escándalo que gira alrededor del famoso y fogoso padre Marcial Maciel, sobre el cual se difundió que no sólo abusó de niños, sino que sostuvo amoríos con mujeres, con las que incluso tuvo descendientes.

Este oscuro personaje cometió ofensas gravísimas en contra de sectores débiles de la población, amparado en la supuesta honorabilidad de su alta y sagrada investidura. Lo que deseo enfatizar, es el hecho sintomático que los encabezados sobre este depravado religioso hayan desplazado a las notas relacionadas con la crisis económica, siendo esto tal vez un signo de que si no hemos tocado fondo, nos acercamos al piso de la debacle, percepción que como están las cosas resulta una visión optimista.

Asimismo y viendo un poco hacia el futuro, me solazo con pensamientos agradables, al pensar en la proximidad del inicio de otra temporada más de la Liga Mexicana en Saltillo, lo cual me reconforta como aficionado, pero además, mi excitación se ve incrementada, al imaginar la presencia de nuevo en el terreno del parque Madero de la espléndida belleza de Dorismar, esa simpática gauchita que estuvo aquí el año pasado, aunque su estadía fue el colmo de la brevedad, esperando que ahora se quede más tiempo entre nosotros.

En el aspecto estrictamente deportivo, quiero confiar en que la directiva de la franquicia verde, saque la chequera y se haga de dos o tres lanzadores de primer nivel, pues ahí está la clave para tener una novena competitiva, por lo pronto, se anunció hace un par de días la contratación de un serpentino dominicano con experiencia en Grandes Ligas, que esperamos venga a reforzar al equipo.

Es importante tocar fondo en la crisis económica, porque luego vendrá el rebote, mientras eso sucede, hay que reforzar la seguridad pública, pues los últimos acontecimientos en el Estado nos advierten de graves problemas, como los asesinatos registrados en Torreón, y el descubrimiento de un cementerio en la sierra de Arteaga, además, y viendo hacia el largo plazo, las autoridades competentes, deberán establecer las estrategias adecuadas para mejorar la calidad de nuestras escuelas públicas; ese es un aspecto prioritario que merece nuestra mayor atención.

Redondeo. Por estas fechas Virgilio, el eficiente encargado del pasto del Madero debe estar muy ocupado, preparando, como él sabe hacerlo, la alfombra verde.

jueves, 12 de febrero de 2009

¿En quién confiar?

Ma. Isabel Reyna

Según Ciro Gómez Leyva quien lleva en Milenio un conteo del número de muertos por el crimen, el pasado martes fue el día más violento de la historia de México, con 56 ejecuciones. En lo que va del año suman ya 724. A este paso muy pronto se verá rebasada la cifra del año pasado. Las constantes notas publicadas dando a conocer casos escandalosos de corrupción aunadas a los constantes cambios en las policías me hacen cada día más difícil ubicar a los funcionarios que se supone que están a cargo de cuidar nuestra integridad. O dicho en otras palabras, cada día es más difícil encontrar en quién confiar.
Mi instinto de conservación me orilla a buscar en los periódicos otras noticias menos dramáticas. Y acabo de encontrar una que de entrada me arrancó una sonrisa
“Detienen y desnudan a monjas en Guanajuato” decía el encabezado que me hizo recordar algunas novelas del escritor guanajuatense Jorge Ibargüengoitia quien fue muy criticado por tratar con cierto tinte humorista hechos crueles y hasta criminales, que tomaba de lo publicado en los periódicos.
El pasado sábado apareció la noticia de que en a meritita cuna de la Independencia de México, el pueblo de Dolores Hidalgo, Guanajuato, varios policías detuvieron y desnudaron a dos monjas. Las dos mujeres, que se identificaron como religiosas de la Congregación de la Inmaculada Concepción de María, provenían de Morelia, y tal como lo hacían al menos dos veces al año fuera de su ciudad, pedían dinero en las calles para ayudar a su convento. De la nota se deduce que lo habían estado haciendo varios días, pero de pronto, fueron rodeadas por “al menos cuatro policías” quienes las llevaron a los separos de la cárcel municipal donde las obligaron a quitarse los hábitos y la ropa interior “para comprobar que eran mujeres”.
Tras pagar 400 pesos cada una, fueron llevadas a la central de autobuses donde las obligaron a comprar sus boletos de regreso, no sin amenazarlas con que serían obligadas a viajar “solo en ropa interior”. Tolo lo anterior, indignó a las piadosas hermanas quienes, acompañadas por el sacerdote Faustino Pérez Cortés, levantaron una denuncia por abuso de autoridad. Confieso que tan sólo de imaginarme la escena me dio risa. Hasta aquí podría ser el inicio de una novela en la que los malos fueran los agentes municipales quienes dejándose llevar por sus bajos instintos, ultrajaron, o por lo menos ofendieron a las piadosas religiosas. Pero, al seguir la noticia, el argumento de mi incipiente novela se vino abajo.
Al iniciarse el proceso penal, se supo que efectivamente las religiosas habían sido señaladas como sospechosas de dos robos por comerciantes de la zona donde se encontraban pidiendo limosna. Además, quienes las desnudaron para comprobar que eran mujeres, no fueron los libidinosos agentes, sino que encargaron la tarea a “policías femeniles”.
Pero los cargos contra las hermanitas de la caridad no pararon ahí. Ahora también las señala la Iglesia Católica, ya que el El Obispo de Celaya las señaló a como “farsantes, ladronas y sinvergüenzas que se disfrazan de monjas católicas”. Según informó la Diócesis de Morelia, las religiosas pertenecen a un grupo sectario tradicionalista que no pertenece ala Iglesia Católica, sino a la secta de Monseñor Marcel Lefevre que no es reconocido por el Papa. Lo dicho, ya no se puede confiar en nadie.

miércoles, 11 de febrero de 2009

SALDOS DE LA CRISIS: EL DESPLOME DEL PESO

Mario Dávila Flores



En mi artículo anterior señalé los que en mi opinión han sido hasta ahora los efectos más importantes de la actual crisis económica, me refiero al desempleo, en sus varias modalidades, y a la devaluación del peso frente al dólar. La semana pasada hice algunos comentarios sobre el primero de ellos en relación a nuestra región, por lo tanto ahora abordaré lo referente al dólar, el cual ha sido la gran sorpresa, pues pese a la lógica, la divisa estadounidense se ha fortalecido a medida que se agudizan los problemas en los Estados Unidos. ¿Qué está pasando?

Antes de intentar dar una respuesta a nuestra interrogante, retrocedamos en el tiempo a los bucólicos días de la primera mitad del 2008, cuando el “super peso” llegó a cotizarse por debajo de los 10 pesos ante el dólar; eran los días en que los exportadores presionaban a las autoridades mexicanas para que hicieran el ajuste en la paridad cambiaria, y cuando algunas grandes corporaciones empresariales; unas locales como el GIS le apostaron a los derivados con los resultados negativos que ya conocemos.

Sin embargo, a partir de la segunda mitad del año pasado, y contra todas las expectativas y pronósticos, la divisa verde comenzó a repuntar a nivel mundial, mejorando su posición, no tan sólo ante el euro y la libra esterlina, sino incluso frene al oro, al mismo tiempo que los inversionistas mundiales comenzaron a canalizar grandes cantidades de recursos hacia los Bonos del Tesoro de los Estados Unidos, lo que implicaba una nueva confianza en el dólar. ¿Cómo explicar esto, cuando la cuna de esta moneda, se hundía en una grave recesión?

Difícil de explicar y de comprender, pero al alcanzar la crisis dimensiones globales, un gran número de países, presenció el deterioro de sus economías aún más que la de los Estados Unidos; epicentro del terremoto. Se trata de una correlación de fuerzas relativas, en la que paradójicamente, las naciones que no ocasionaron la hecatombe, se han visto mucho más perjudicadas; es un fenómeno que desafía la lógica, pero que es real.

En el caso de México, la racionalidad económica, indica que los efectos negativos sobre el peso, son principalmente cuatro: la brutal caída en los precios del petróleo, el retroceso de nuestras exportaciones, la baja en el turismo ante los temores suscitados por la violencia en nuestro país, y la disminución de las remesas de los trabajadores mexicanos en el exterior. Estos cuatro elementos explican un menor flujo de divisas hacia nuestro territorio, pero en mi opinión, hay otros factores que están afectando al peso.

Existen evidencias que instituciones como los bancos establecidos en México, han venido demandando fuertes cantidades de dólares, quizá por razones de previsión, pero también no podemos descartar las de carácter especulativo. Igualmente lo estarían haciendo algunas grandes empresas, empresarios y políticos, entre otros, para protegerse ante los malos tiempos.


Dado que en nuestra economía rige la libertada cambiaria, las autoridades no pueden impedir tales operaciones, pues ello implicaría echar por tierra nuestro régimen cambiario, lo que provocaría consecuencias más graves que el problema que se pretende corregir, así que además de continuar inyectando dólares de la reserva al mercado con la idea de frenar la caída del peso, y de haber “regañado” a los banqueros—remember López Portillo— México firmó un convenio con los Estados Unidos, mediante el cual , nuestro país, tiene acceso a un fondo de 30 mil millones de dólares, para una emergencia, lo que aunado al nivel de nuestras reservas, arroja una disponibilidad total de 112 mil millones de dólares.

La gran paradoja del dólar, es que los inversionistas, y la gente que cuenta con la capacidad para hacerlo, se refugian en esta divisa, lo que nos muestra que el mundo no ha cambiado mucho, que el billete verde sigue siendo visto como el activo más seguro en las épocas de turbulencia, y en consecuencia aumenta su demanda, lo que a su vez impulsa el precio hacia arriba. Al fin del día, sigue imperando la férrea ley de la oferta y la demanda. Así la devaluación del peso, se traduce en aumentos de precio en muchos productos y servicios importados, lo que reduce nuestro ingreso real, esto último es lo que nos afecta como consumidores.


Redondeo. Se derrumbó del pedestal Alex Rodríguez, sigue Miguel Tejada, mientras Barry Bonds y Roger Clemens enfrentan problemas legales. ¿Quién seguirá?