Mario Dávila Flores
Saltillo era otra cosa; la violencia ejercida contra la población por parte tanto de los criminales, como de las policías locales, tienen a la gente sumida en la inseguridad, la desconfianza y el miedo. La matanza de civiles, debido a una terrible confusión por parte, supuestamente, de elementos de la Fiscalía General del Estado, ha sacudido las fibras más íntimas de la psique colectiva, la que ha quedado propensa a cualquier rumor, por descabellado que este sea.
Esta situación genera consecuencias de toda índole, desde los efectos en la integridad física y emocional de las personas, hasta los que afectan su patrimonio, las relaciones sociales, etc. Se trata de un fenómeno complejo sin duda alguna, por lo que en esta ocasión se verá la relación entre la inseguridad que estamos padeciendo, y las consecuencias económicas que se generan a partir de esta situación.
El miedo es un mal consejero para los negocios, ya que afecta su desarrollo de muchas formas. Un caso, es el de las personas que dueñas de activos como los bienes raíces, prefieren dejar de vender, ante el temor de sufrir un secuestro, pues los criminales tienen información al respecto. Asimismo, debido a los recientes robos de vehículos, en especial los de lujo y de modelo reciente, se pudiera frenar la venta de las unidades con estas características.
Bajo esta coyuntura, existen actividades afectadas, mientras que otras se ven beneficiadas, al menos potencialmente. Veamos unos ejemplos.
Posibles ganadores.
• Negocios de comida rápida con entrega a domicilio, como sería el caso de las pizzas, pollo, tortas, hamburguesas, etc. La gente no va ha dejar de consumir, pero modificará sus patrones como respuesta a la inseguridad.
• Todo lo relacionado con Internet también pudiera verse beneficiado, al buscar los clientes su información y cierto tipo de diversión en línea.
• Los negocios dedicados a la venta de blindaje de vehículos, localizadores GPS, venta de armas, sistemas de seguridad para domicilios y oficinas.
• La venta de medicamentos para los nervios, así como la demanda por servicios de psiquiatras, terapeutas y centros de masaje muscular, de meditación, y en general los dedicados al relajamiento emocional.
Posibles perdedores
• La sociedad, por la emigración a otras tierras tanto de profesionistas valiosos como de empresarios con capacidad para invertir y generar nuevos empleos.
• Los antros en general, así como algunos restaurantes que pudieran ver disminuida su clientela nocturna.
• Aquellos establecimientos sin importar su giro, que se encuentren ubicados sobre, o cerca de las nuevas vialidades, las que facilitan el escape de quienes comenten actos delictivos. Otra forma de afectación, es que los negocios con una buena localización, son blanco de los extorsionadores, por lo que algunos que no aceptan pagar la cuota de “protección” o cierran sus puertas o cambian su domicilio.
• Las salas de cine, las actividades teatrales, en especial en las funciones nocturnas.
• La venta de seguros, pues el precio de las pólizas se incrementa ante una mayor percepción de riesgo.
La lista de beneficiados y perjudicados no se agota con estos ejemplos, los que pudieran hacerse realidad, aunque en algunos casos por desgracia, esto ya está ocurriendo, y su incidencia será mayor de continuar en ascenso la violencia, cuyo saldo es sin embargo negativo. Ahora tenemos más obra pública, pero, hemos perdido algo más valioso: nuestra tranquilidad. Hace días algunos festejaron el Halloween, pero la pesadilla del miedo permanece entre nosotros.
Redondeo. La victoria de los “Gigantes” sobre los “Rangers” demuestra una vez más, que en el beisbol, el pitcheo domina al bateo.
jueves, 4 de noviembre de 2010
martes, 26 de octubre de 2010
LA DEMOCRACIA UNIVERSITARIA
Mario Dávila Flores
Los recientes y preocupantes problemas que se han venido suscitando en la Universidad Autónoma Agraria “Antonio Narro” (UAAAN) permiten abordar una serie de temas relacionados con los procesos electorales, específicamente en la forma mediante la cual son designados los rectores en nuestras dos principales universidades públicas; la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) y la “Antonio Narro,” que durante años formó parte de la llamada, Máxima Casa de Estudios de Coahuila.
En abril de 1973, los universitarios lograron la ansiada autonomía, y con los ánimos exaltados por el triunfo, la comunidad universitaria se abocó a la elaboración de su nuevo ordenamiento; el Estatuto Universitario, el cual tras dos años de intensas discusiones, quedó concluido en el otoño de 1975. Uno de los aspectos más polémicos de esta normatividad, fue el referente a la elección de sus autoridades universitarias, como directores de escuelas y el rector.
De acuerdo a la nueva legislación, quienes habrían de dirigir a la UAdeC lo harían a través de un proceso democrático, con el voto universal de maestros y alumnos, sin ponderación; es decir, el voto de un estudiante de recién ingreso de preparatoria tendría el mismo valor que el de un profesor investigador con grado de doctorado. En ese tiempo, se pensaba que esa era la expresión más alta de la democracia participativa, y todos lo creímos, incluso, quien esto escribe, pues formé parte de la comisión legislativa que elaboró el citado Estatuto.
El caso es que en teoría, es decir, en el papel, esto sonaba muy progresista y democrático, pero en los hechos, la experiencia de la UAdeC, ha sido—quizás con la excepción de la elección de Melchor de los Santos en 1975--que los rectores han sido designados por el Gran Elector, con la característica de pretender revestir el proceso de cierta legitimidad, mediante elecciones internas, y eso cuando las ha habido, por que algunos rectores han llegado al puesto sin oposición.
Poco después de la autonomía universitaria, surgió la UAAAN, y al igual que su institución de origen, en su legislación interna, tanto alumnos como profesores eligen a sus rectores, otra vez, de manera, supuestamente democrática. Sin embargo, la realidad es muy diferente, pues es sabido que en sus campañas, los candidatos a rector incurren en prácticas como la organización de carnes asadas, distribución de bebidas alcohólicas, toda clase de concesiones y hasta cobijas, por mencionar unos ejemplos. Se trata de prácticas que influyen de manera negativa en la formación cívica de los jóvenes.
Ahora la UAAAN está sumida en una profunda crisis política, tal vez reflejo de un mayor malestar, y sus integrantes han dado muestras de primitivismo cívico en este proceso, que ha ocasionado la suspensión de clases por varios días, en una institución donde el costo por alumno es de 130 mil pesos anuales, que no es cualquier cosa. Tanto la UAdeC como la UAAAN tienen en común una legislación, que en teoría es muy avanzada, sin embargo la realidad nos dice otra cosa.
Existen sin embargo, diferencias significativas entre estas dos universidades al momento de poner en práctica su legislación, pues mientras que en la UAdeC la decisión del Gran Elector manda una señal muy poderosa en la designación del rector, en la Antonio Narro, no se percibe tal figura; es decir, no hay una fuente de poder que regule el proceso, de ahí el caos imperante. Una salida fácil para resolver estos problemas, sería que los agrónomos tuvieran también su Gran Elector, que pudiera ser de origen local o federal, dependiendo de la procedencia del subsidio, por que la realidad es que con o sin autonomía, el dinero sigue mandando.
En vista de estas tristes realidades, y me refiero tanto a la UAdeC como a la UAAAN, ¿no sería mejor volver al sistema de la Junta de Gobierno, que una vez existió en la UdeC? Se trata un órgano de consulta, integrado por académicos de prestigio-que debe haberlos todavía- en estas universidades, cuyo propósito sería integrar una terna de candidatos a la rectoría, para que de la misma, el Gobernador designe al rector. Desde luego, que habrá muchos que critiquen esta propuesta, tachándola de retrógrada, reaccionaria y antidemocrática, pero viendo la realidad actual de estas dos universidades, creo que valdría la pena considerarla, frente a la demagogia imperante.
Redondeo. Acerté mi pronóstico con los “Gigantes”, pero fallé con los “Yankees” Me hubiera gustado una final entre estos dos equipos, como sucedió en 1962.
Los recientes y preocupantes problemas que se han venido suscitando en la Universidad Autónoma Agraria “Antonio Narro” (UAAAN) permiten abordar una serie de temas relacionados con los procesos electorales, específicamente en la forma mediante la cual son designados los rectores en nuestras dos principales universidades públicas; la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) y la “Antonio Narro,” que durante años formó parte de la llamada, Máxima Casa de Estudios de Coahuila.
En abril de 1973, los universitarios lograron la ansiada autonomía, y con los ánimos exaltados por el triunfo, la comunidad universitaria se abocó a la elaboración de su nuevo ordenamiento; el Estatuto Universitario, el cual tras dos años de intensas discusiones, quedó concluido en el otoño de 1975. Uno de los aspectos más polémicos de esta normatividad, fue el referente a la elección de sus autoridades universitarias, como directores de escuelas y el rector.
De acuerdo a la nueva legislación, quienes habrían de dirigir a la UAdeC lo harían a través de un proceso democrático, con el voto universal de maestros y alumnos, sin ponderación; es decir, el voto de un estudiante de recién ingreso de preparatoria tendría el mismo valor que el de un profesor investigador con grado de doctorado. En ese tiempo, se pensaba que esa era la expresión más alta de la democracia participativa, y todos lo creímos, incluso, quien esto escribe, pues formé parte de la comisión legislativa que elaboró el citado Estatuto.
El caso es que en teoría, es decir, en el papel, esto sonaba muy progresista y democrático, pero en los hechos, la experiencia de la UAdeC, ha sido—quizás con la excepción de la elección de Melchor de los Santos en 1975--que los rectores han sido designados por el Gran Elector, con la característica de pretender revestir el proceso de cierta legitimidad, mediante elecciones internas, y eso cuando las ha habido, por que algunos rectores han llegado al puesto sin oposición.
Poco después de la autonomía universitaria, surgió la UAAAN, y al igual que su institución de origen, en su legislación interna, tanto alumnos como profesores eligen a sus rectores, otra vez, de manera, supuestamente democrática. Sin embargo, la realidad es muy diferente, pues es sabido que en sus campañas, los candidatos a rector incurren en prácticas como la organización de carnes asadas, distribución de bebidas alcohólicas, toda clase de concesiones y hasta cobijas, por mencionar unos ejemplos. Se trata de prácticas que influyen de manera negativa en la formación cívica de los jóvenes.
Ahora la UAAAN está sumida en una profunda crisis política, tal vez reflejo de un mayor malestar, y sus integrantes han dado muestras de primitivismo cívico en este proceso, que ha ocasionado la suspensión de clases por varios días, en una institución donde el costo por alumno es de 130 mil pesos anuales, que no es cualquier cosa. Tanto la UAdeC como la UAAAN tienen en común una legislación, que en teoría es muy avanzada, sin embargo la realidad nos dice otra cosa.
Existen sin embargo, diferencias significativas entre estas dos universidades al momento de poner en práctica su legislación, pues mientras que en la UAdeC la decisión del Gran Elector manda una señal muy poderosa en la designación del rector, en la Antonio Narro, no se percibe tal figura; es decir, no hay una fuente de poder que regule el proceso, de ahí el caos imperante. Una salida fácil para resolver estos problemas, sería que los agrónomos tuvieran también su Gran Elector, que pudiera ser de origen local o federal, dependiendo de la procedencia del subsidio, por que la realidad es que con o sin autonomía, el dinero sigue mandando.
En vista de estas tristes realidades, y me refiero tanto a la UAdeC como a la UAAAN, ¿no sería mejor volver al sistema de la Junta de Gobierno, que una vez existió en la UdeC? Se trata un órgano de consulta, integrado por académicos de prestigio-que debe haberlos todavía- en estas universidades, cuyo propósito sería integrar una terna de candidatos a la rectoría, para que de la misma, el Gobernador designe al rector. Desde luego, que habrá muchos que critiquen esta propuesta, tachándola de retrógrada, reaccionaria y antidemocrática, pero viendo la realidad actual de estas dos universidades, creo que valdría la pena considerarla, frente a la demagogia imperante.
Redondeo. Acerté mi pronóstico con los “Gigantes”, pero fallé con los “Yankees” Me hubiera gustado una final entre estos dos equipos, como sucedió en 1962.
miércoles, 20 de octubre de 2010
POLVOS DE ESTAS MINAS
GRACIAS A MARIO POR SER EL COLABORADOR MAS DISCIPLINADO DEL BLOG
Mario Dávila Flores
La racha continúa; América Latina sigue en las primeras planas del mundo, y ahora le ha correspondido a Chile ser el protagonista de la casi increíble historia, del rescate de sus 33 mineros atrapados bajo tierra en el desierto de Atacama, atrayendo los reflectores del mundo. La operación del rescate fue en todos los aspectos cuidadosamente planeada; nada quedó sin atenderse, mostrando de paso, el nivel de organización alcanzado por este país ejemplar.
La transmisión a nivel mundial, de las maniobras realizadas para traer a la superficie, a los hombres que durante meses fueron prisioneros de la tierra fue todo un éxito, que ha colocado a esta nación sudamericana como un ejemplo a seguir, lo que de paso, le podrá redituar grandes dividendos económicos en forma de flujos de inversión, así como del fuerte aumento en el capital político del gobierno. Por lo pronto, la situación económica de los rescatados habrá de mejorar, con la venta de sus versiones exclusivas a varios medios de comunicación.
Como era de esperarse, las repercusiones de esta hazaña pronto se hicieron sentir en nuestro suelo, y todavía no salía el último minero chileno, cuando el obispo Raúl Vera, ataviado en esta ocasión con el manto de experto en minería, en declaraciones vertidas a diversos comunicadores, lanzó muy graves acusaciones en contra de la compañía que venía explotando la mina de “Pasta de Conchos” y al gobierno federal.
Este personaje, prácticamente señaló que se cometió un asesinato en perjuicio de los mineros coahuilenses, y que nunca hubo una explosión en ese lugar, atizando el fuego de la discordia con afirmaciones bastante temerarias, carentes de fundamentos técnicos y hasta demagógicas. ¿Desde cuando Fray Raúl ejerce como experto en minas? ¿Qué estudios o conocimientos tiene este prelado en la materia? Lo ignoro, pero como no quiero prejuzgar, tal vez, en sus ratos libres tomó clases a distancia en alguna prestigiada universidad.
Se puede decir, que la sociedad hubiera esperado en “Pasta de Conchos” un mayor esfuerzo por parte de la empresa y del gobierno, para intentar el rescate de los cuerpos de los mineros fallecidos, o tal vez, lo que falló fue una estrategia de comunicación adecuada, que dejó una fisura para la crítica irresponsable y estridente. Hay que estar conscientes, que la minería es una actividad de muy alto riesgo, pues con el uno por ciento de la población laboral a nivel mundial, aporta el ocho por ciento de los accidentes registrados.
Para corroborar lo anterior, justo en los días en que el mundo celebraba el rescate de los mineros chilenos, se han producido accidentes fatales en este ramo en países como Colombia, Ecuador y China, en los que por desgracia, el número de fallecidos rebasa el de los salvados de las entrañas de la mina chilena. La lección es muy clara; la minería es una actividad sumamente peligrosa, de ahí la pertinencia de extremar las medidas de seguridad.
Por coincidencia, el mismo día en que el obispo externaba sus juicios sobre la tragedia de Sabinas, un obrero de Altos Hornos de México, declaraba a la prensa local, que él y sus compañeros fueron engañados por el señor Vera, a quien pidieron su ayuda para interceder ante los directivos de la citada empresa, llevándose una gran decepción al enterarse, que en vez de apoyarlos, el jerarca católico, investido ahora con el manto de defensor de los débiles, obtuvo, según su detractor, un beneficio económico de 150 mil pesos, producto de sus negociaciones con el señor Alonso Ancira.
Esto desde luego no representa ninguna sorpresa para quienes vivimos en Saltillo, y conocemos algo de la trayectoria del obispo Vera, que lo mismo oficia como profesional de la ciencia económica, y se lanza con especial fervor a despotricar contra los males de la globalización, luciendo el manto apropiado para tal ocasión, o bien, un buen día, metamorfoseado en perito laboral, señala que el Presidente Calderón—tírenle al negro—violó la Ley al decretar la extinción de la compañía Luz y Fuerza del Centro, enfundado para esta representación con la toga de un sobrio jurisconsulto. La lista de representaciones del obispo Vera ha sido prolífica, y en ocasiones sus banderas han sido justas, como cuando se sumó a la causa de las sexoservidoras de Castaños, que fueron abusadas por unos militares, lo que se le reconoce y aplaude.
Redondeo. En la Serie Mundial de 1965, el gran Sandy Koufax venció en dos ocasiones a los “Mellizos” de Minnesota, tirando juegos completos con tan sólo dos días de descanso.
Mario Dávila Flores
La racha continúa; América Latina sigue en las primeras planas del mundo, y ahora le ha correspondido a Chile ser el protagonista de la casi increíble historia, del rescate de sus 33 mineros atrapados bajo tierra en el desierto de Atacama, atrayendo los reflectores del mundo. La operación del rescate fue en todos los aspectos cuidadosamente planeada; nada quedó sin atenderse, mostrando de paso, el nivel de organización alcanzado por este país ejemplar.
La transmisión a nivel mundial, de las maniobras realizadas para traer a la superficie, a los hombres que durante meses fueron prisioneros de la tierra fue todo un éxito, que ha colocado a esta nación sudamericana como un ejemplo a seguir, lo que de paso, le podrá redituar grandes dividendos económicos en forma de flujos de inversión, así como del fuerte aumento en el capital político del gobierno. Por lo pronto, la situación económica de los rescatados habrá de mejorar, con la venta de sus versiones exclusivas a varios medios de comunicación.
Como era de esperarse, las repercusiones de esta hazaña pronto se hicieron sentir en nuestro suelo, y todavía no salía el último minero chileno, cuando el obispo Raúl Vera, ataviado en esta ocasión con el manto de experto en minería, en declaraciones vertidas a diversos comunicadores, lanzó muy graves acusaciones en contra de la compañía que venía explotando la mina de “Pasta de Conchos” y al gobierno federal.
Este personaje, prácticamente señaló que se cometió un asesinato en perjuicio de los mineros coahuilenses, y que nunca hubo una explosión en ese lugar, atizando el fuego de la discordia con afirmaciones bastante temerarias, carentes de fundamentos técnicos y hasta demagógicas. ¿Desde cuando Fray Raúl ejerce como experto en minas? ¿Qué estudios o conocimientos tiene este prelado en la materia? Lo ignoro, pero como no quiero prejuzgar, tal vez, en sus ratos libres tomó clases a distancia en alguna prestigiada universidad.
Se puede decir, que la sociedad hubiera esperado en “Pasta de Conchos” un mayor esfuerzo por parte de la empresa y del gobierno, para intentar el rescate de los cuerpos de los mineros fallecidos, o tal vez, lo que falló fue una estrategia de comunicación adecuada, que dejó una fisura para la crítica irresponsable y estridente. Hay que estar conscientes, que la minería es una actividad de muy alto riesgo, pues con el uno por ciento de la población laboral a nivel mundial, aporta el ocho por ciento de los accidentes registrados.
Para corroborar lo anterior, justo en los días en que el mundo celebraba el rescate de los mineros chilenos, se han producido accidentes fatales en este ramo en países como Colombia, Ecuador y China, en los que por desgracia, el número de fallecidos rebasa el de los salvados de las entrañas de la mina chilena. La lección es muy clara; la minería es una actividad sumamente peligrosa, de ahí la pertinencia de extremar las medidas de seguridad.
Por coincidencia, el mismo día en que el obispo externaba sus juicios sobre la tragedia de Sabinas, un obrero de Altos Hornos de México, declaraba a la prensa local, que él y sus compañeros fueron engañados por el señor Vera, a quien pidieron su ayuda para interceder ante los directivos de la citada empresa, llevándose una gran decepción al enterarse, que en vez de apoyarlos, el jerarca católico, investido ahora con el manto de defensor de los débiles, obtuvo, según su detractor, un beneficio económico de 150 mil pesos, producto de sus negociaciones con el señor Alonso Ancira.
Esto desde luego no representa ninguna sorpresa para quienes vivimos en Saltillo, y conocemos algo de la trayectoria del obispo Vera, que lo mismo oficia como profesional de la ciencia económica, y se lanza con especial fervor a despotricar contra los males de la globalización, luciendo el manto apropiado para tal ocasión, o bien, un buen día, metamorfoseado en perito laboral, señala que el Presidente Calderón—tírenle al negro—violó la Ley al decretar la extinción de la compañía Luz y Fuerza del Centro, enfundado para esta representación con la toga de un sobrio jurisconsulto. La lista de representaciones del obispo Vera ha sido prolífica, y en ocasiones sus banderas han sido justas, como cuando se sumó a la causa de las sexoservidoras de Castaños, que fueron abusadas por unos militares, lo que se le reconoce y aplaude.
Redondeo. En la Serie Mundial de 1965, el gran Sandy Koufax venció en dos ocasiones a los “Mellizos” de Minnesota, tirando juegos completos con tan sólo dos días de descanso.
martes, 12 de octubre de 2010
EL TEJEDOR DE HISTORIAS
DAMOS LA BIENVENIDA DE REGRESO A NUESTRO GRAN AMIGO MARIO DÁVILA
El Tejedor de Historias
Mario Dávila Flores
Sin lugar a dudas, Mario Vargas Llosa es uno de los más fieles exponentes de esa maravillosa tradición ancestral de los creadores de mundos mágicos; me refiero a los narradores de historia, los “storytellers” como se dice en inglés. Nuestros antepasados, por las noches, alrededor del reconfortante calor de una fogata, iban tejiendo día con día esas historias y relatos, que fueron el origen de la literatura actual.
Durante mi infancia, por las noches, bajo el límpido cielo cuajado de estrellas de nuestro rancho en Navidad, Nuevo León, mi padre después de la cena, nos reunía para contarnos historias de aventuras; sentados en unos cómodos equipales—puestos de moda después bajo el populismo de Echeverría— escuchábamos sus relatos que hacían vibrar nuestra imaginación de niños. Aquellas gratificantes experiencias me han dejado un grato recuerdo en mi vida, habiendo influido tal vez, en mi gusto por contar historias y pequeños relatos.
Vargas Llosa con su fluida y bien elaborada prosa, ha recibido el Nobel de literatura ganado a pulso, luego de una larga y fecunda trayectoria en la que ha tenido como constantes el trabajo diario, sin pausas, sin treguas; esa obsesión positiva por arrastrar la pluma y soltar las ideas, construyendo con la materia prima de las palabras, los escenarios de una imaginación que nos permite acceder al mundo de las bellas artes, haciendo más llevadera, nuestra en ocasiones, gris existencia.
Este narrador incomparable, nos ha enseñado que además de crear formas literarias de singular belleza, siempre lo ha hecho defendiendo las causas de la libertad frente a los abusos del poder, bajo cualquier forma en que éste se manifieste, así como preservar y acrecentar el oficio de escribir. Como aficionado a las letras y como latinoamericano, recibí con gran alegría el reconocimiento que hace la Real Academia Sueca ha este gran escritor; lo siento como algo cercano, quizás tal vez, por que compartimos el mismo gusto por el arte de pulir las palabras hasta dejarlas brillantes como los diamantes; claro Vargas Llosa como maestro consumado, y yo como un modesto aprendiz.
Pero este premio, viéndolo en un contexto más general, se inscribe dentro de una tendencia que viene señalando una revigorización de América Latina, continente que siempre ha tenido la fortuna de contar con talentos artísticos de nivel mundial, pero ahora a esa constante, debemos agregar otros elementos que justifican un optimismo relativo. Entre los factores que nos permiten ver un mejor futuro se encuentran los de la economía y de la política.
En el primero de ellos, y luego de una larga historia de fracasos, nuestra región es hoy por hoy, junto con Asia, una de las de mejor desempeño en el mundo, habiendo logrado una notable corrección en sus políticas macroeconómicas, lo que se ha traducido en finanzas públicas equilibradas, las que a su vez implican haber reducido el terrible mal de la inflación, que como sabemos, es el peor impuesto que sufren tanto las empresas como la población, en especial los que menos tienen. En la terrible coyuntura de la Gran Recesión, nuestros países han salido bien librados, gracias en buena parte a la creciente demanda de China por materias primas y energía.
Sin embargo, esta situación no debe hacer que nos crucemos de brazos, pues adolecemos de graves rezagos en materia de productividad, educación e innovación, áreas en las que tenemos que hacer un verdadero esfuerzo para recuperar el tiempo perdido, empleando una figura literaria. Creo que el punto clave está en la educación, pues nuestros sistemas de enseñanza y aprendizaje se encuentran muy por debajo de los estándares internacionales, y donde hay mucho por hacer.
En el aspecto político dimos un gran paso hacia la modernidad, con la vigencia de la democracia en la mayor parte del continente, sin embargo, aquí también debemos seguir avanzando, al tiempo de fortalecer este sistema de gobierno, ante los embates de un puñado de dictadores como Hugo Chávez y Fidel Castro, pero también de aspirantes a serlo como lo muestran las conductas de Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y Cristina Fernández, - esta última, expuesta hace días por Vargas Llosa como una consumada populista- cuyos gobiernos han venido erigiendo restricciones al ejercicio de la libertad de expresión.
Con la excepción de los priístas y algunos aspirantes a dictadores, que saben quien es Vargas Llosa, el resto de los mexicanos que conocemos a este gran escritor, nos congratulamos de la distinción que ahora de hace a su trayectoria de toda una vida, dedicada al arte de narrar historias.
Redondeo. Su majestad el pitcheo, ha venido brillando intensamente en los primeros encuentros de esta postemporada de beisbol en las Ligas Mayores.
El Tejedor de Historias
Mario Dávila Flores
Sin lugar a dudas, Mario Vargas Llosa es uno de los más fieles exponentes de esa maravillosa tradición ancestral de los creadores de mundos mágicos; me refiero a los narradores de historia, los “storytellers” como se dice en inglés. Nuestros antepasados, por las noches, alrededor del reconfortante calor de una fogata, iban tejiendo día con día esas historias y relatos, que fueron el origen de la literatura actual.
Durante mi infancia, por las noches, bajo el límpido cielo cuajado de estrellas de nuestro rancho en Navidad, Nuevo León, mi padre después de la cena, nos reunía para contarnos historias de aventuras; sentados en unos cómodos equipales—puestos de moda después bajo el populismo de Echeverría— escuchábamos sus relatos que hacían vibrar nuestra imaginación de niños. Aquellas gratificantes experiencias me han dejado un grato recuerdo en mi vida, habiendo influido tal vez, en mi gusto por contar historias y pequeños relatos.
Vargas Llosa con su fluida y bien elaborada prosa, ha recibido el Nobel de literatura ganado a pulso, luego de una larga y fecunda trayectoria en la que ha tenido como constantes el trabajo diario, sin pausas, sin treguas; esa obsesión positiva por arrastrar la pluma y soltar las ideas, construyendo con la materia prima de las palabras, los escenarios de una imaginación que nos permite acceder al mundo de las bellas artes, haciendo más llevadera, nuestra en ocasiones, gris existencia.
Este narrador incomparable, nos ha enseñado que además de crear formas literarias de singular belleza, siempre lo ha hecho defendiendo las causas de la libertad frente a los abusos del poder, bajo cualquier forma en que éste se manifieste, así como preservar y acrecentar el oficio de escribir. Como aficionado a las letras y como latinoamericano, recibí con gran alegría el reconocimiento que hace la Real Academia Sueca ha este gran escritor; lo siento como algo cercano, quizás tal vez, por que compartimos el mismo gusto por el arte de pulir las palabras hasta dejarlas brillantes como los diamantes; claro Vargas Llosa como maestro consumado, y yo como un modesto aprendiz.
Pero este premio, viéndolo en un contexto más general, se inscribe dentro de una tendencia que viene señalando una revigorización de América Latina, continente que siempre ha tenido la fortuna de contar con talentos artísticos de nivel mundial, pero ahora a esa constante, debemos agregar otros elementos que justifican un optimismo relativo. Entre los factores que nos permiten ver un mejor futuro se encuentran los de la economía y de la política.
En el primero de ellos, y luego de una larga historia de fracasos, nuestra región es hoy por hoy, junto con Asia, una de las de mejor desempeño en el mundo, habiendo logrado una notable corrección en sus políticas macroeconómicas, lo que se ha traducido en finanzas públicas equilibradas, las que a su vez implican haber reducido el terrible mal de la inflación, que como sabemos, es el peor impuesto que sufren tanto las empresas como la población, en especial los que menos tienen. En la terrible coyuntura de la Gran Recesión, nuestros países han salido bien librados, gracias en buena parte a la creciente demanda de China por materias primas y energía.
Sin embargo, esta situación no debe hacer que nos crucemos de brazos, pues adolecemos de graves rezagos en materia de productividad, educación e innovación, áreas en las que tenemos que hacer un verdadero esfuerzo para recuperar el tiempo perdido, empleando una figura literaria. Creo que el punto clave está en la educación, pues nuestros sistemas de enseñanza y aprendizaje se encuentran muy por debajo de los estándares internacionales, y donde hay mucho por hacer.
En el aspecto político dimos un gran paso hacia la modernidad, con la vigencia de la democracia en la mayor parte del continente, sin embargo, aquí también debemos seguir avanzando, al tiempo de fortalecer este sistema de gobierno, ante los embates de un puñado de dictadores como Hugo Chávez y Fidel Castro, pero también de aspirantes a serlo como lo muestran las conductas de Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega y Cristina Fernández, - esta última, expuesta hace días por Vargas Llosa como una consumada populista- cuyos gobiernos han venido erigiendo restricciones al ejercicio de la libertad de expresión.
Con la excepción de los priístas y algunos aspirantes a dictadores, que saben quien es Vargas Llosa, el resto de los mexicanos que conocemos a este gran escritor, nos congratulamos de la distinción que ahora de hace a su trayectoria de toda una vida, dedicada al arte de narrar historias.
Redondeo. Su majestad el pitcheo, ha venido brillando intensamente en los primeros encuentros de esta postemporada de beisbol en las Ligas Mayores.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Opinar… ¿para qué?
Ma. Isabel Reyna
Ayer supe la noticia a media mañana, cuando me conecté con el mundo: la policía tenía un cerco en el Congreso de la Unión para apresar a Julio César Godoy acusado de tener nexos con narcotraficantes y que pretendía rendir protesta como Diputado Federal por Michoacán.
De inmediato reaccioné ¿cómo? ¿Un delincuente sobre el cual pesa ya una orden de aprehensión pretende ser diputado? Entiendo que su partido lo haya postulado por tener méritos tan importantes como ser hermano del actual gobernador, ignorando (es sólo una suposición) que estaba siendo investigado y que peor aún, el pueblo lo haya elegido como su representante. Pero de eso a tomar protesta y esconderse bajo el fuero constitucional para inmediatamente después hacer declaraciones contra el Gobierno Federal, hay un mar de diferencia, al menos desde mi punto de vista.
Esta mañana abrí los periódicos buscando la nota, algún comentario editorial que me hiciera sentir que no estoy sola en mi indignación, pero no, “la cabeza” se la llevo otra vez el crimen organizado, con el segundo asesinato de un alcalde en Nuevo León en casi un mes. Eso claro, y la inminente final del concurso de Nuestra Belleza 2010 en Saltillo. Al pueblo pan y circo.
La nota aparece en Grupo Reforma en interiores y Reforma lo menciona en el Templo Mayor junto con un magistral cartón de Calderón que muestra al “Mono Jojoy” líder de las FARC en Colombia que ayer fue eliminado, junto con el flamante narco-diputado presumiendo su fuero. En este país vivimos.
No creo necesario ahondar en los antecedentes: el michoacanzo de hace un año, los tropiezos burocráticos que ha tenido la “impartición de justicia”, el lamentable desempeño de la policía que durante más de año y medio persiguió a Godoy sin dar con él, y sobre todo, la vergonzosa toma de protesta de ayer. El ahora ciudadano cobijado por el fuero, estuvo escondido en el sótano del Palacio Legislativo, (como una rata de cuatro patas) en las oficinas de la coordinación general de la fracción del PRD a donde llegó, se asegura, escondido en la camioneta de la diputada coahuilense Mary Thelma Guajardo.
Todo tiene una doble lectura, habrá quien alegue que el pobre Godoy es víctima de un “compló” y de cargos fabricados por el Gobierno Federal para ganar la gubernatura de Michoacán la que, asegura el narco diputado (me encantó el término) pretende la hermana del Presidente Calderón .
Para mi son tarugadas (mi autocensura me impide aún escribir la palabra que estoy pensando). Y luego hay quien me pregunta ¿por qué ya no escribes en el periódico? ¿Cómo para qué? Esta misma semana vi “El Infierno” brillante cinta de Luis Estrada. Después de lo expuesto en la cinta y lo ocurrido ayer en San Lázaro, no queda mucho por decir.
Ayer supe la noticia a media mañana, cuando me conecté con el mundo: la policía tenía un cerco en el Congreso de la Unión para apresar a Julio César Godoy acusado de tener nexos con narcotraficantes y que pretendía rendir protesta como Diputado Federal por Michoacán.
De inmediato reaccioné ¿cómo? ¿Un delincuente sobre el cual pesa ya una orden de aprehensión pretende ser diputado? Entiendo que su partido lo haya postulado por tener méritos tan importantes como ser hermano del actual gobernador, ignorando (es sólo una suposición) que estaba siendo investigado y que peor aún, el pueblo lo haya elegido como su representante. Pero de eso a tomar protesta y esconderse bajo el fuero constitucional para inmediatamente después hacer declaraciones contra el Gobierno Federal, hay un mar de diferencia, al menos desde mi punto de vista.
Esta mañana abrí los periódicos buscando la nota, algún comentario editorial que me hiciera sentir que no estoy sola en mi indignación, pero no, “la cabeza” se la llevo otra vez el crimen organizado, con el segundo asesinato de un alcalde en Nuevo León en casi un mes. Eso claro, y la inminente final del concurso de Nuestra Belleza 2010 en Saltillo. Al pueblo pan y circo.
La nota aparece en Grupo Reforma en interiores y Reforma lo menciona en el Templo Mayor junto con un magistral cartón de Calderón que muestra al “Mono Jojoy” líder de las FARC en Colombia que ayer fue eliminado, junto con el flamante narco-diputado presumiendo su fuero. En este país vivimos.
No creo necesario ahondar en los antecedentes: el michoacanzo de hace un año, los tropiezos burocráticos que ha tenido la “impartición de justicia”, el lamentable desempeño de la policía que durante más de año y medio persiguió a Godoy sin dar con él, y sobre todo, la vergonzosa toma de protesta de ayer. El ahora ciudadano cobijado por el fuero, estuvo escondido en el sótano del Palacio Legislativo, (como una rata de cuatro patas) en las oficinas de la coordinación general de la fracción del PRD a donde llegó, se asegura, escondido en la camioneta de la diputada coahuilense Mary Thelma Guajardo.
Todo tiene una doble lectura, habrá quien alegue que el pobre Godoy es víctima de un “compló” y de cargos fabricados por el Gobierno Federal para ganar la gubernatura de Michoacán la que, asegura el narco diputado (me encantó el término) pretende la hermana del Presidente Calderón .
Para mi son tarugadas (mi autocensura me impide aún escribir la palabra que estoy pensando). Y luego hay quien me pregunta ¿por qué ya no escribes en el periódico? ¿Cómo para qué? Esta misma semana vi “El Infierno” brillante cinta de Luis Estrada. Después de lo expuesto en la cinta y lo ocurrido ayer en San Lázaro, no queda mucho por decir.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Los hombres invisibles
Gerardo Segura
Un hombre se encuentra con una mujer y por un momento se olvidan del mundo. Ambos carecen de casa, de familia, de alimento, de empleo, de educación escolar, de edad para estar juntos. Pero no importa. Por un momento huyen de cuanto les rodea, cierran los ojos y niegan el desamparo que los hermana; por unos minutos se acercan a la masa amorfa y huidiza llamada Felicidad. Después se separan y nadie asegura que se vean de nuevo. Pero de ese encuentro queda un bebé que al nacer rodará por el mismo suelo que sus padres eventuales; y crecerá, y se verá sin casa, ni familia, ni alimento, ni empleo, ni educación escolar. Y cuando encuentre a una mujer sola, negará que carecen de edad para estar juntos…
Un día este hombre se encuentra con otros hombres iguales, sin empleo, ni casa ni familia ni comida, y descubre que carecen cuerpo y de voz, y nadie los ve ni los escucha. Son los hombres invisibles, son los que se suben a los camiones a cantar, los que limpian parabrisas en los cruceros, los saltimbanquis, los lavacoches, los cargadores, los tragafuegos, los trampas, los inmigrantes; son las putitas, las sirvientas, las limosneras, las madres solteras, las marías. Son las cucarachas que hay que ignorar o hacer a un lado o pisar.
Pero al despertar una mañana tras un sueño intranquilo de doscientos años las cucarachas háyanse convertidas en alacrán. Y se vuelven contra la sociedad a cobrar la factura de la inexistencia; se arman y delinquen y extorsionan y matan. Vienen a reclamar que también son hombres y mujeres, y requieren un espacio y un empleo y una familia y un abrazo de vez en cuando. Y entonces sí los vemos y los señalamos y los etiquetamos y los perseguimos. ¿Qué nosotros, educados, empleados, asegurados, no deberíamos perseguirnos primero y acusarnos por ceguera social, y castigarnos por soberbia civil?
Los hombres invisibles, las cucarachas-alacranes son nuestra deuda social. Creo.
chancla55@hotmail.com
Un hombre se encuentra con una mujer y por un momento se olvidan del mundo. Ambos carecen de casa, de familia, de alimento, de empleo, de educación escolar, de edad para estar juntos. Pero no importa. Por un momento huyen de cuanto les rodea, cierran los ojos y niegan el desamparo que los hermana; por unos minutos se acercan a la masa amorfa y huidiza llamada Felicidad. Después se separan y nadie asegura que se vean de nuevo. Pero de ese encuentro queda un bebé que al nacer rodará por el mismo suelo que sus padres eventuales; y crecerá, y se verá sin casa, ni familia, ni alimento, ni empleo, ni educación escolar. Y cuando encuentre a una mujer sola, negará que carecen de edad para estar juntos…
Un día este hombre se encuentra con otros hombres iguales, sin empleo, ni casa ni familia ni comida, y descubre que carecen cuerpo y de voz, y nadie los ve ni los escucha. Son los hombres invisibles, son los que se suben a los camiones a cantar, los que limpian parabrisas en los cruceros, los saltimbanquis, los lavacoches, los cargadores, los tragafuegos, los trampas, los inmigrantes; son las putitas, las sirvientas, las limosneras, las madres solteras, las marías. Son las cucarachas que hay que ignorar o hacer a un lado o pisar.
Pero al despertar una mañana tras un sueño intranquilo de doscientos años las cucarachas háyanse convertidas en alacrán. Y se vuelven contra la sociedad a cobrar la factura de la inexistencia; se arman y delinquen y extorsionan y matan. Vienen a reclamar que también son hombres y mujeres, y requieren un espacio y un empleo y una familia y un abrazo de vez en cuando. Y entonces sí los vemos y los señalamos y los etiquetamos y los perseguimos. ¿Qué nosotros, educados, empleados, asegurados, no deberíamos perseguirnos primero y acusarnos por ceguera social, y castigarnos por soberbia civil?
Los hombres invisibles, las cucarachas-alacranes son nuestra deuda social. Creo.
chancla55@hotmail.com
viernes, 3 de septiembre de 2010
Germán Dehesa Hoy también toca
María Isabel Reyna
Gracias al servicio de reforma.com en tu celular, ayer supe la noticia de la muerte de Germán Dehesa antes de las 7 de la noche, esto es, aproximadamente media hora después del acontecimiento.
Germán ha sido durante 17 años parte de mi vida (como Liverpool, pero del lado inteligente y racional) sus artículos podrían ser buenos o malos, divertidos o de bostezo, pero casi nunca dejaba de leerlo. Desde que cerró Palabra dejé de leerlo a diario, pero vía electrónica de repente me pasaba media tarde leyendo sus columnas. El pasado martes cayó en mis manos el periódico que publicaba actualmente su columna y leí “Las jirafas del silencio”, que sería su penúltima colaboración.
Se puede decir que en Grupo Reforma Germán empezó como los buenos, desde abajo, aunque esto no sea puntualmente correcto. Ya era colaborador de El Norte, pero en 1993 empezó en Reforma vendiendo periódicos en la calle, junto a los directivos que salieron a vocear para enfrentar el boicot de los repartidores del DF. Sólo que él no era un simple voceador, se llamaba a sí mismo “ba-voceador”. Era genial.
Siempre lo consideré un hombre muy atractivo. “¿pero cómo atractivo?”, me decían algunos compañeros de Palabra. Y ante su sorpresa algunas compañeras compartían mi opinión. Y es que él tenía el mejor maquillaje que puede tener un hombre: inteligencia y sentido del humor, aderezados con una sencillez grandiosa, esa que sólo tienen los verdaderos grandes. En varias ocasiones contestaba los comentarios que le mandaba por e-mail, y tuve la fortuna de compartir inolvidables veladas en La Planta de Luz, donde mezclaba su ingenio con su talento artístico. Algunos puristas del estilo periodístico no estaban de acuerdo con su manera de escribir sus colaboraciones. Lo citaban junto con algunos otros como el más claro ejemplo del anti periodismo de opinión. Y no les faltaba razón, pero actualmente es muy difícil encontrar en los diarios ejemplos que se ajusten a la definición del estilo del género de opinión. Al menos, los lectores masivos suelen seguir a quien maneja un estilo suelto, ligero y jocoso que brindaba la oportunidad de analizar los acontecimientos nacionales con inteligencia y humor. Muchos de los que hemos tenido la oportunidad de publicar un texto en las páginas editoriales hubiéramos querido tener al menos un pequeño fragmento de su talento e ingenio.
Murió en su casa, rodeado por su familia. Este es el artículo donde la semana pasada apenas hizo pública su enfermedad.
Un fuerte abrazo para Germán Dehesa, siempre vivo en nuestra memoria
Germán Dehesa
25 Ago. 10
Creo que no les he contado que estoy enfermo, seriamente enfermo. Tengo cáncer, pero hasta ahora la enfermedad no me ha producido ningún dolor insoportable. Trato de vivir sobre las puntitas de los pies, pues en mis delirios, imagino que si casi no hago ruido, la enfermedad no se va a percatar de mi presencia y me permita colarme a la vida que es a donde me gusta estar. Como quien dice, mi vida es casi secreta y su único nuevo rasgo que yo detecto es la impaciencia. Así pues, no tiene ningún sentido que me saluden de lejecitos, ni que me saquen la vuelta, ni ninguna patochada de ésas. Nadie tiene idea de cuándo será la terminación cronológica de mi vida, pero calcula la ciencia médica que esto ocurrirá hacia los finales de este año. Espero distribuir generosamente entre el personal médico billetes de muy alta denominación, de modo que este plazo se vaya ampliando, por lo menos, hasta 2020. Si se puede obtener más, ahi lo dejo en manos del gobierno. Tengo mucha confianza en que nuestra burocracia acuse recibo de la solicitud en 2018, lo cual nos da margen para seguir resollando. Lo que desde ahora les puedo asegurar es que, mientras pueda yo menear la pluma y no comience a decir puros despropósitos y marihuanadas, aquí me tendrán siempre a sus canijas órdenes y a sus pies, si no les rugen, como solía decir la inmortal Borola Tacuche de Burrón.
Me molesta casi tanto como a ustedes, este tipo de artículos donde tengo que ponerle luto a mis palabras y no sacarlas a pasear para que se asoleen que es lo que a mí más me gusta; pero dibodobadito, tarde o temprano los médicos logran llevarte a sus terrenos y ahí es la de no te entumas y no le saques, manito. Por esas latitudes transito yo en la actualidad. Me entusiasma saber que, gracias al talento de sus madres, mis hijos son gente de bien, con buena orientación en la vida y totalmente a la guapachosa altura de su herencia veracruzana. Todos son estudiosos, trabajadores y con magnífica inteligencia que, donde primero y mejor se muestra es en el buen humor que los cuatro manifiestan, caiga quien caiga.
No me estoy despidiendo. Yo espero que falte mucho como para que ocurra algo tan ingrato. Como en el teatro, esto es apenas la primera llamada, primera. Ya sé cómo se las gastan los lectores de por aquí y no me sorprendería que, a la vuelta de unos días, me tope con gente que diga que, el mero día del Bicentenario me voy a suicidar en el Zócalo gritando leperadas en contra de un gobierno y de un sistema que premia cada vez más a la idiotez y no suele ser justo con la inteligencia. No, yo no voy a hacer nada de eso para celebrar o denostar a este sistema del que, por lo demás soy miembro activo y no quiero jamás dar la impresión de que me doy de baja. Lo que sin duda ocurrirá es que el sistema me dé de baja a mí, pero ése ya es otro cantar.
Voy terminando. Este artículo y sólo este artículo. Yo tengo que guardar reposo por algunos días, pero muy pronto volveré a vestir mi uniforme azul y oro y a sembrar el pánico por todas las canchas de la República. Ahí me los encontraré. Mañana nos vemos. ¿Entendido?.
¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCCCLXXVII (1877)
¿Alguien ha visto a MONTIEL?. Cuando lo pierdo de vista, me viene como el soroche.
Gracias al servicio de reforma.com en tu celular, ayer supe la noticia de la muerte de Germán Dehesa antes de las 7 de la noche, esto es, aproximadamente media hora después del acontecimiento.
Germán ha sido durante 17 años parte de mi vida (como Liverpool, pero del lado inteligente y racional) sus artículos podrían ser buenos o malos, divertidos o de bostezo, pero casi nunca dejaba de leerlo. Desde que cerró Palabra dejé de leerlo a diario, pero vía electrónica de repente me pasaba media tarde leyendo sus columnas. El pasado martes cayó en mis manos el periódico que publicaba actualmente su columna y leí “Las jirafas del silencio”, que sería su penúltima colaboración.
Se puede decir que en Grupo Reforma Germán empezó como los buenos, desde abajo, aunque esto no sea puntualmente correcto. Ya era colaborador de El Norte, pero en 1993 empezó en Reforma vendiendo periódicos en la calle, junto a los directivos que salieron a vocear para enfrentar el boicot de los repartidores del DF. Sólo que él no era un simple voceador, se llamaba a sí mismo “ba-voceador”. Era genial.
Siempre lo consideré un hombre muy atractivo. “¿pero cómo atractivo?”, me decían algunos compañeros de Palabra. Y ante su sorpresa algunas compañeras compartían mi opinión. Y es que él tenía el mejor maquillaje que puede tener un hombre: inteligencia y sentido del humor, aderezados con una sencillez grandiosa, esa que sólo tienen los verdaderos grandes. En varias ocasiones contestaba los comentarios que le mandaba por e-mail, y tuve la fortuna de compartir inolvidables veladas en La Planta de Luz, donde mezclaba su ingenio con su talento artístico. Algunos puristas del estilo periodístico no estaban de acuerdo con su manera de escribir sus colaboraciones. Lo citaban junto con algunos otros como el más claro ejemplo del anti periodismo de opinión. Y no les faltaba razón, pero actualmente es muy difícil encontrar en los diarios ejemplos que se ajusten a la definición del estilo del género de opinión. Al menos, los lectores masivos suelen seguir a quien maneja un estilo suelto, ligero y jocoso que brindaba la oportunidad de analizar los acontecimientos nacionales con inteligencia y humor. Muchos de los que hemos tenido la oportunidad de publicar un texto en las páginas editoriales hubiéramos querido tener al menos un pequeño fragmento de su talento e ingenio.
Murió en su casa, rodeado por su familia. Este es el artículo donde la semana pasada apenas hizo pública su enfermedad.
Un fuerte abrazo para Germán Dehesa, siempre vivo en nuestra memoria
Germán Dehesa
25 Ago. 10
Creo que no les he contado que estoy enfermo, seriamente enfermo. Tengo cáncer, pero hasta ahora la enfermedad no me ha producido ningún dolor insoportable. Trato de vivir sobre las puntitas de los pies, pues en mis delirios, imagino que si casi no hago ruido, la enfermedad no se va a percatar de mi presencia y me permita colarme a la vida que es a donde me gusta estar. Como quien dice, mi vida es casi secreta y su único nuevo rasgo que yo detecto es la impaciencia. Así pues, no tiene ningún sentido que me saluden de lejecitos, ni que me saquen la vuelta, ni ninguna patochada de ésas. Nadie tiene idea de cuándo será la terminación cronológica de mi vida, pero calcula la ciencia médica que esto ocurrirá hacia los finales de este año. Espero distribuir generosamente entre el personal médico billetes de muy alta denominación, de modo que este plazo se vaya ampliando, por lo menos, hasta 2020. Si se puede obtener más, ahi lo dejo en manos del gobierno. Tengo mucha confianza en que nuestra burocracia acuse recibo de la solicitud en 2018, lo cual nos da margen para seguir resollando. Lo que desde ahora les puedo asegurar es que, mientras pueda yo menear la pluma y no comience a decir puros despropósitos y marihuanadas, aquí me tendrán siempre a sus canijas órdenes y a sus pies, si no les rugen, como solía decir la inmortal Borola Tacuche de Burrón.
Me molesta casi tanto como a ustedes, este tipo de artículos donde tengo que ponerle luto a mis palabras y no sacarlas a pasear para que se asoleen que es lo que a mí más me gusta; pero dibodobadito, tarde o temprano los médicos logran llevarte a sus terrenos y ahí es la de no te entumas y no le saques, manito. Por esas latitudes transito yo en la actualidad. Me entusiasma saber que, gracias al talento de sus madres, mis hijos son gente de bien, con buena orientación en la vida y totalmente a la guapachosa altura de su herencia veracruzana. Todos son estudiosos, trabajadores y con magnífica inteligencia que, donde primero y mejor se muestra es en el buen humor que los cuatro manifiestan, caiga quien caiga.
No me estoy despidiendo. Yo espero que falte mucho como para que ocurra algo tan ingrato. Como en el teatro, esto es apenas la primera llamada, primera. Ya sé cómo se las gastan los lectores de por aquí y no me sorprendería que, a la vuelta de unos días, me tope con gente que diga que, el mero día del Bicentenario me voy a suicidar en el Zócalo gritando leperadas en contra de un gobierno y de un sistema que premia cada vez más a la idiotez y no suele ser justo con la inteligencia. No, yo no voy a hacer nada de eso para celebrar o denostar a este sistema del que, por lo demás soy miembro activo y no quiero jamás dar la impresión de que me doy de baja. Lo que sin duda ocurrirá es que el sistema me dé de baja a mí, pero ése ya es otro cantar.
Voy terminando. Este artículo y sólo este artículo. Yo tengo que guardar reposo por algunos días, pero muy pronto volveré a vestir mi uniforme azul y oro y a sembrar el pánico por todas las canchas de la República. Ahí me los encontraré. Mañana nos vemos. ¿Entendido?.
¿QUÉ TAL DURMIÓ? MDCCCLXXVII (1877)
¿Alguien ha visto a MONTIEL?. Cuando lo pierdo de vista, me viene como el soroche.
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