Y NUESTRO BLOG ENTRA AL APASIONANTE MUNDO DEL DEPORTE
DAMOS LA BIENVENIDA A AGUSTÍN GARCIA, EL "COACH" SE ANIMO A ENVIARNOS
EL SIGUIENTE ARTICULO
GRACIAS COACH, QUE SEA EL PRIMERO DE MUCHOS!!
Ma Isabel Reyna
Por AGUSTÍN GARCÍA R.
CUIDADO CON LOS VAQUEROS.
Mas de un aficionado respiró ayer tranquilamente tras caer el out 27 en el Foro Sol para decretar el triunfo que dio a los Vaqueros de Torreón el pase a la final por el título norteño de la Liga Mexicana a partir del martes venidero en el parque Francisco I. Madero.
Piensan, y no son pocos insisto, que la eliminación de los Diablos Rojos dejó el camino mas libre de obstáculos a nuestros Saraperos para conseguir el boleto a la gran final de la temporada 2009 de la Liga Mexicana.
De acuerdo a la lógica quizá les asista la razón; los pingos fueron por mucho el mejor club de la zona norte y podría asegurarse que sin ellos presentes en el segundo playoff, las aspiraciones saltillenses son ahora mas sólidas.
Si la lógica, mereciera respeto, estaríamos totalmente de acuerdo con los optimistas vaticinios hacia el club de casa, pero está visto y probado que esa señora y mas en un deporte como el beisbol, suele fallar, quedar mal.
Los Vaqueros ganaron por méritos propios y nadie les hizo favor alguno; si acaso su manáger Derek Bryant empecinado a ganar los juegos a base de garrotazos, como lo demostró en toda su elocuencia en el sexto partido cuando teniendo a tiro de cañón dar alcance en la pizarra a los pingos capitalinos, se olvidó de toque de bola.
Para el séptimo el “estratega” no necesitó quebrarse la cabeza. Su ofensiva carburó a la perfección y bastaron los dos primeros episodios para encaminarse a la tan anhelada victoria sobre un equipo que si por algo se había distinguido fue por lo que ayer simplemente no tuvo: pitcheo.
Laguna llega definitivamente embalado a esta crucial confrontación con los Saraperos y ello los convierte en un rival temible, que inspira respeto, al que no debe concedérsele confianza alguna.
Confianza como el pensar que Saltillo posee nombres mas acreditados en su, por cierto, muy variable orden al bat y suponer erroneamente que basta con solo pararse en el diamante para que los visitantes del martes se pongan a temblar.
Con pitcheo, bateo oportuno y entrega se dejó fuera a los Broncos de Reynosa.
Con los mismos argumentos los Vaqueros hicieron lo propio con los temibles Diablos Rojos.
Quien mejor imponga esas condiciones ideales de juego, será quien avance a la gran final de la Liga Mexicana.
Si son los Saraperos, mejor que mejor para que busquen posteriormente con el rey de la zona sur lo que durante cuatro décadas insistentemente se le ha negado
martes, 11 de agosto de 2009
sábado, 8 de agosto de 2009
LA POLÍTICA DEL HEDONISMO
Mario Dávila Flores
La moda se inició con la dinastía de los Kennedy, cuando un político joven, atractivo y carismático logró la presidencia de los Estados Unidos en 1960, dando origen a la reactivación del mito de “Camelot,” aquel lugar imaginario que según la leyenda fue sede del castillo y de la corte del Rey Arturo. John Kennedy llegó a la Casa Blanca gracias a su inteligencia, al apoyo de su padre, a su presencia física, y la de su esposa, la bella Jacqueline.
Este clan irlandés descubrió que la imagen vende, y que el medio idóneo para hacerlo es en los medios de comunicación, en especial la televisión. El patriarca de la familia, el viejo Joe, no descubrió nada nuevo, pero sin duda, que supo sacar provecho tanto de la juventud y apostura de su hijo, como de las ondas electrónicas, lo cual quedó demostrado en el primer debate televisivo de su hijo John con Richard Nixon, cuyos resultados influyeron para la victoria del primer presidente católico en ese país.
En los días previos al debate, Kennedy estudió los temas que se abordarían, pero lo hizo bajo el sol de Florida, logrando acudir a la cita frente a las cámaras con un bronceado natural, que lo hizo agradable ante los espectadores, mientras que Nixon, acostumbrado a la usanza tradicional, se preparó en su oficina, debiendo ser maquillado para mejorar su imagen, sin embargo, el resultado fue desastroso, ya que debido al calor de las luces del estudio, y en plena transmisión, el maquillaje se comenzó a derretir, ofreciendo un pobre espectáculo, lo que le restó puntos a Nixon, y en consecuencia la elección.
El ejemplo de Kennedy comenzó a extenderse por el mundo, si bien no de manera inmediata, como lo comprobó el hecho, que en 1964 el candidato del PRI a la Presidencia de la República haya sido Díaz Ordaz, quien nunca se caracterizó por la armonía física de su rostro, incluso hay una anécdota que señala que en una ocasión alguien le dijo al político poblano, que se rumoraba sobre su falsedad, pues tenía dos caras, ante lo que don Gustavo respondió : ¿”Usted cree que si tuviera dos caras usaría la que traigo”?
Eso fue hace ya muchos años, en la actualidad el hedonismo ha penetrado amplia y profundamente en la sociedad mexicana, al grado de que no tan sólo los políticos de piel blanca son los que dominan el escenario con más y mejores posiciones, sino que ahora, para tener éxito en las urnas, los candidatos deben ser personas físicamente agraciadas, luciendo un look de frescura, y sonrisa de artistas.
Pero la exigencia va en aumento, y hemos llegado al punto en que no basta con que los aspirantes a un puesto público de elección parezcan profesionales del espectáculo, ahora esto aplica a sus parejas, como lo comprueba la situación de no pocos políticos, destacando en este aspecto el actual gobernador del Estado de México, quien además se perfila como un posible candidato de su partido para la elección presidencial del 2012.
Ahora los hombres públicos las prefieren rubias, o por lo menos de tez blanca, relegando a un segundo plano las mujeres de piel morena, inmortalizadas tanto en el cine nacional, como en las pinturas de Diego Rivera. En lo personal creo que este es un gravísimo error de apreciación, ya que existen damas muy hermosas con la epidermis morena, expresión además de nuestro mestizaje, que debería de ser motivo de orgullo para los mexicanos. Pero quizás, los asesores de imagen tengan otra opinión al respecto, lo cual sin embargo, no significa que les asista la razón.
Sin ir tan lejos aquí en Saltillo, el PRI y el PAN vienen perfilando a dos jóvenes políticos para la Presidencia Municipal, siendo bastante sintomático que al precandidato de Acción Nacional, a quien se le conoce como el “Muñeco”, apodo que quizás en otra época fuera una desventaja, pero que ahora pudiese revertirse a su favor, aunque la aplanadora priista viene empujando muy fuerte.
De continuar cobrando fuerza las tendencias hedonistas, no habríamos de extrañarnos que en el futuro inmediato, los políticos recurran –si es que no lo están haciendo ya- a la cirugía plástica, con lo que en buena medida, la suerte de quienes aspiren apuestos de elección quedaría en manos de los cirujanos plásticos, grupo profesional cuyo poder social aumentaría considerablemente. Así, a la influencia de John Kennedy, habría que agregar, la de Michael Jackson. El mundo de la política se convierte ahora en el de la beautiful people.
Redondeo. En 1885, Art Irwin fue el primer jugador de cuadro en usar un guante, al acojinar un pedazo de piel para proteger dos dedos fracturados. Poco después registró la patente.
La moda se inició con la dinastía de los Kennedy, cuando un político joven, atractivo y carismático logró la presidencia de los Estados Unidos en 1960, dando origen a la reactivación del mito de “Camelot,” aquel lugar imaginario que según la leyenda fue sede del castillo y de la corte del Rey Arturo. John Kennedy llegó a la Casa Blanca gracias a su inteligencia, al apoyo de su padre, a su presencia física, y la de su esposa, la bella Jacqueline.
Este clan irlandés descubrió que la imagen vende, y que el medio idóneo para hacerlo es en los medios de comunicación, en especial la televisión. El patriarca de la familia, el viejo Joe, no descubrió nada nuevo, pero sin duda, que supo sacar provecho tanto de la juventud y apostura de su hijo, como de las ondas electrónicas, lo cual quedó demostrado en el primer debate televisivo de su hijo John con Richard Nixon, cuyos resultados influyeron para la victoria del primer presidente católico en ese país.
En los días previos al debate, Kennedy estudió los temas que se abordarían, pero lo hizo bajo el sol de Florida, logrando acudir a la cita frente a las cámaras con un bronceado natural, que lo hizo agradable ante los espectadores, mientras que Nixon, acostumbrado a la usanza tradicional, se preparó en su oficina, debiendo ser maquillado para mejorar su imagen, sin embargo, el resultado fue desastroso, ya que debido al calor de las luces del estudio, y en plena transmisión, el maquillaje se comenzó a derretir, ofreciendo un pobre espectáculo, lo que le restó puntos a Nixon, y en consecuencia la elección.
El ejemplo de Kennedy comenzó a extenderse por el mundo, si bien no de manera inmediata, como lo comprobó el hecho, que en 1964 el candidato del PRI a la Presidencia de la República haya sido Díaz Ordaz, quien nunca se caracterizó por la armonía física de su rostro, incluso hay una anécdota que señala que en una ocasión alguien le dijo al político poblano, que se rumoraba sobre su falsedad, pues tenía dos caras, ante lo que don Gustavo respondió : ¿”Usted cree que si tuviera dos caras usaría la que traigo”?
Eso fue hace ya muchos años, en la actualidad el hedonismo ha penetrado amplia y profundamente en la sociedad mexicana, al grado de que no tan sólo los políticos de piel blanca son los que dominan el escenario con más y mejores posiciones, sino que ahora, para tener éxito en las urnas, los candidatos deben ser personas físicamente agraciadas, luciendo un look de frescura, y sonrisa de artistas.
Pero la exigencia va en aumento, y hemos llegado al punto en que no basta con que los aspirantes a un puesto público de elección parezcan profesionales del espectáculo, ahora esto aplica a sus parejas, como lo comprueba la situación de no pocos políticos, destacando en este aspecto el actual gobernador del Estado de México, quien además se perfila como un posible candidato de su partido para la elección presidencial del 2012.
Ahora los hombres públicos las prefieren rubias, o por lo menos de tez blanca, relegando a un segundo plano las mujeres de piel morena, inmortalizadas tanto en el cine nacional, como en las pinturas de Diego Rivera. En lo personal creo que este es un gravísimo error de apreciación, ya que existen damas muy hermosas con la epidermis morena, expresión además de nuestro mestizaje, que debería de ser motivo de orgullo para los mexicanos. Pero quizás, los asesores de imagen tengan otra opinión al respecto, lo cual sin embargo, no significa que les asista la razón.
Sin ir tan lejos aquí en Saltillo, el PRI y el PAN vienen perfilando a dos jóvenes políticos para la Presidencia Municipal, siendo bastante sintomático que al precandidato de Acción Nacional, a quien se le conoce como el “Muñeco”, apodo que quizás en otra época fuera una desventaja, pero que ahora pudiese revertirse a su favor, aunque la aplanadora priista viene empujando muy fuerte.
De continuar cobrando fuerza las tendencias hedonistas, no habríamos de extrañarnos que en el futuro inmediato, los políticos recurran –si es que no lo están haciendo ya- a la cirugía plástica, con lo que en buena medida, la suerte de quienes aspiren apuestos de elección quedaría en manos de los cirujanos plásticos, grupo profesional cuyo poder social aumentaría considerablemente. Así, a la influencia de John Kennedy, habría que agregar, la de Michael Jackson. El mundo de la política se convierte ahora en el de la beautiful people.
Redondeo. En 1885, Art Irwin fue el primer jugador de cuadro en usar un guante, al acojinar un pedazo de piel para proteger dos dedos fracturados. Poco después registró la patente.
martes, 4 de agosto de 2009
UN SISTEMA INEFICIENTE
Mario Dávila Flores
Michael Reid es un periodista inglés que lleva 27 años cubriendo la región de América Latina, y es desde 1992 a la fecha, el responsable de esta área del mundo para la revista “The Economist”. En una entrevista reciente, publicada en “Letras Libres” correspondiente al mes de julio de este año, Reid visualiza con un optimismo moderado el futuro de nuestros países, advirtiendo sin embargo, sobre la presencia de tres grandes problemas que persisten en la región.
Los tres obstáculos que están bloqueando el ascenso de nuestros pueblos a mejores niveles de crecimiento y bienestar son los siguientes: un sistema educativo de baja calidad, el crimen organizado y la inseguridad pública, y la falta de igualdad de oportunidades. El periodista europeo apunta hacia los temas claves, que ayudan a entender la situación de retraso de nuestros pueblos respecto a otros del resto del mundo, incluso en el mismo continente.
De los tres problemas apuntados, quiero en esta entrega detenerme en el primero de ellos, pues sin un sistema educativo eficiente y de calidad, México no podrá salir adelante, ni asegurar su participación en la sociedad actual, caracterizada por la preponderancia del conocimiento. Con deficiencias y algunos rezagos, podemos decir, que el problema de la cobertura está resuelto, al menos en el nivel básico, así como no es ningún secreto anotar que en términos presupuestales la asignación de recursos al sistema educativo ha sido sustancial.
Sin embargo, el meollo del asunto es la baja, bajísima calidad de nuestra educación en general, y en particular la de carácter público. ¿Por qué los políticos mexicanos tienen a sus hijos en instituciones particulares? ¿No tienen escrúpulos cuando afirman que la educación en el país es muy buena, y no permiten el ingreso de sus descendientes en los centros escolares del gobierno? Bueno, pero por qué pedirles a nuestros políticos que hablen con la verdad; sus actos los exponen de cuerpo entero, como en este caso.
La naturaleza del sistema educativo mexicano, es sumamente compleja, ya que intervienen una gran cantidad y variedad de actores con perfiles e intereses de toda clase, con grandes partidas presupuestales, pero también con un sindicato poderoso que impide avanzar con mayor celeridad en las reformas necesarias y urgentes para mejorar este sistema. De todo este entramado, destaca como protagonista central la figura del profesor, ya que por las características de su ubicación en el sistema, el maestro constituye la variable fundamental del proceso educativo.
Lo anterior no significa pasar por alto elementos de enorme relevancia para el buen funcionamiento de este sistema, como es el que los centros escolares cuenten con la infraestructura requerida para que se cumpla de manera adecuada y eficaz el proceso de enseñanza aprendizaje. Del mismo modo, podríamos ampliar la lista a un sin número de factores que inciden en el proceso, sin embargo, se reitera el papel principal del docente.
¿Cuál es el nivel de calificación, preparación, motivación, y actitud de nuestros profesores? La respuesta a estas preguntas nos permitiría conocer el estado de la educción en una buena medida, y mucho que temo, que la mayor parte de nuestros maestros no salen muy bien librados. Para fundamentar lo anterior, ahí están los resultados de las diversas evaluaciones, nacionales e internacionales del aprovechamiento de nuestros alumnos, resultados que muestran el grave retrazo que padecemos, sin que las tendencias a futuro muestren mejorías reales y sustanciales.
Pero además del indicador anterior, contamos con otro mucho más pertinente, siendo este el resultado del primer examen nacional de oposición que se celebró, con muchos problemas y limitaciones hace un año en México. Por desgracia se puso en evidencia el pésimo nivel magisterial, pues dos terceras partes de los sustentantes no acreditaron dicha prueba, incluyendo a los profesores de Coahuila. A raíz de tal realidad, se dijeron muchas cosas, incluso la necesidad de revisar y reformar las escuelas normales, pues son estas instituciones las responsables de formar y preparar a los docentes. ¿Se ha hecho algo al respecto?
Dentro de unos días habrá de celebrarse el “Concurso Nacional de Ingreso al Servicio Docente.” Debemos estar atentos a su desarrollo y resultados, pues su importancia para la sociedad mexicana es fundamental, ya que mediante dicho instrumento tendremos una idea de la calidad profesional de quienes tienen en sus manos la educación de nuestros hijos. Casi nada.
Redondeo. Sandy Koufax, tal vez el lanzador más dominante de la era moderna, y que tiró un juego perfecto en 1965, fue un fumador reconocido.
Michael Reid es un periodista inglés que lleva 27 años cubriendo la región de América Latina, y es desde 1992 a la fecha, el responsable de esta área del mundo para la revista “The Economist”. En una entrevista reciente, publicada en “Letras Libres” correspondiente al mes de julio de este año, Reid visualiza con un optimismo moderado el futuro de nuestros países, advirtiendo sin embargo, sobre la presencia de tres grandes problemas que persisten en la región.
Los tres obstáculos que están bloqueando el ascenso de nuestros pueblos a mejores niveles de crecimiento y bienestar son los siguientes: un sistema educativo de baja calidad, el crimen organizado y la inseguridad pública, y la falta de igualdad de oportunidades. El periodista europeo apunta hacia los temas claves, que ayudan a entender la situación de retraso de nuestros pueblos respecto a otros del resto del mundo, incluso en el mismo continente.
De los tres problemas apuntados, quiero en esta entrega detenerme en el primero de ellos, pues sin un sistema educativo eficiente y de calidad, México no podrá salir adelante, ni asegurar su participación en la sociedad actual, caracterizada por la preponderancia del conocimiento. Con deficiencias y algunos rezagos, podemos decir, que el problema de la cobertura está resuelto, al menos en el nivel básico, así como no es ningún secreto anotar que en términos presupuestales la asignación de recursos al sistema educativo ha sido sustancial.
Sin embargo, el meollo del asunto es la baja, bajísima calidad de nuestra educación en general, y en particular la de carácter público. ¿Por qué los políticos mexicanos tienen a sus hijos en instituciones particulares? ¿No tienen escrúpulos cuando afirman que la educación en el país es muy buena, y no permiten el ingreso de sus descendientes en los centros escolares del gobierno? Bueno, pero por qué pedirles a nuestros políticos que hablen con la verdad; sus actos los exponen de cuerpo entero, como en este caso.
La naturaleza del sistema educativo mexicano, es sumamente compleja, ya que intervienen una gran cantidad y variedad de actores con perfiles e intereses de toda clase, con grandes partidas presupuestales, pero también con un sindicato poderoso que impide avanzar con mayor celeridad en las reformas necesarias y urgentes para mejorar este sistema. De todo este entramado, destaca como protagonista central la figura del profesor, ya que por las características de su ubicación en el sistema, el maestro constituye la variable fundamental del proceso educativo.
Lo anterior no significa pasar por alto elementos de enorme relevancia para el buen funcionamiento de este sistema, como es el que los centros escolares cuenten con la infraestructura requerida para que se cumpla de manera adecuada y eficaz el proceso de enseñanza aprendizaje. Del mismo modo, podríamos ampliar la lista a un sin número de factores que inciden en el proceso, sin embargo, se reitera el papel principal del docente.
¿Cuál es el nivel de calificación, preparación, motivación, y actitud de nuestros profesores? La respuesta a estas preguntas nos permitiría conocer el estado de la educción en una buena medida, y mucho que temo, que la mayor parte de nuestros maestros no salen muy bien librados. Para fundamentar lo anterior, ahí están los resultados de las diversas evaluaciones, nacionales e internacionales del aprovechamiento de nuestros alumnos, resultados que muestran el grave retrazo que padecemos, sin que las tendencias a futuro muestren mejorías reales y sustanciales.
Pero además del indicador anterior, contamos con otro mucho más pertinente, siendo este el resultado del primer examen nacional de oposición que se celebró, con muchos problemas y limitaciones hace un año en México. Por desgracia se puso en evidencia el pésimo nivel magisterial, pues dos terceras partes de los sustentantes no acreditaron dicha prueba, incluyendo a los profesores de Coahuila. A raíz de tal realidad, se dijeron muchas cosas, incluso la necesidad de revisar y reformar las escuelas normales, pues son estas instituciones las responsables de formar y preparar a los docentes. ¿Se ha hecho algo al respecto?
Dentro de unos días habrá de celebrarse el “Concurso Nacional de Ingreso al Servicio Docente.” Debemos estar atentos a su desarrollo y resultados, pues su importancia para la sociedad mexicana es fundamental, ya que mediante dicho instrumento tendremos una idea de la calidad profesional de quienes tienen en sus manos la educación de nuestros hijos. Casi nada.
Redondeo. Sandy Koufax, tal vez el lanzador más dominante de la era moderna, y que tiró un juego perfecto en 1965, fue un fumador reconocido.
sábado, 1 de agosto de 2009
ADAM SMITH Y LAS PALETAS MIMí
Mario Dávila Flores
Cuando nos sentamos a la mesa, si es en la mañana para desayunar, tenemos a nuestro alcance un sabroso pedazo de pan, una humeante taza de café, o un plato de cereal. Si vamos a un restaurante en estos días de calor, podemos combatir la sed con un tarro de cerveza bien helada, acompañada de un jugoso trozo de carne. El acceso a estos alimentos, es un producto de la división social del trabajo, ese gran invento de la humanidad que fue ampliamente ponderado y documentado por el genial Adam Smith.
Considerado el padre de la ciencia económica moderna, este insigne escocés, se preguntaba de manera retórica, si acaso el panadero, el carnicero y el cervecero eran seres extraordinariamente generosos, pues proporcionaban a sus semejantes bienes valiosos. Pero pronto el mismo Smith nos ofrece la respuesta, al señalar que no es la generosidad de estos individuos la que explica su conducta, sino más bien su egoísmo, expresado en la búsqueda de la ganancia, a través de la actividad económica.
La ideas anteriores han quedado plasmadas de forma memorable en la obra cumbre de este científico social, que lleva por nombre abreviado “La Riqueza de las Naciones” y que muestra de manera admirable el funcionamiento de la economía de mercado con estos ejemplos tan didácticos y amenos. Los agentes económicos, ya sean comerciantes, industriales, banqueros, profesionistas, maestros, cuando desarrollan la actividad propia de su profesión u oficio, buscan ante todo un beneficio monetario, pero en la búsqueda de ese objetivo, sin proponérselo de manera explícita, proveen de bienes y servicios a sus semejantes, haciendo posible la vida social.
Partiendo de estas ideas de Smith, es posible explicarnos el comportamiento del hombre político, aquel que en vez de tener como meta el beneficio económico, busca antes que nada el poder público, siendo siempre su objetivo el ascender hacia puestos cada vez más elevados. ¿Está su búsqueda motivada por un profundo amor a la humanidad? ¿Es el político un ser que sacrifica sus familia, descanso, tranquilidad, con la única idea de ayudar al prójimo?
Quizás en el discurso así sea, pero ello no significa que sea verdad, más bien, así como el panadero sacrifica el sueño madrugando antes del alba para encender los hornos y amasar la harina, así nuestro hombre público se acuesta tarde, e inicia su jornada con los primeros rayos del sol, pero eso lo hace porque pretende conquistar el poder, y si ya lo tiene, quiere más, en una espiral ascendente que parece no tener fin.
Y volvemos a la división del trabajo; así como existen santos varones y monjas entregadas al servicio divino, también tenemos criminales y prostitutas que venden sus cuerpos al mejor postor, en esa misma lógica, hay quienes se dedican a los negocios, y otros cuyo negocio es la política; así es la vida en la sociedad moderna.
En el caso del político, es perfectamente legítimo y no es criticable, que busque
ascender mediante una trayectoria de trabajo, realizando obras materiales espectaculares como presas, hospitales, puentes, escuelas, universidades, pero además, preocupándose de manera genuina por garantizar a los gobernados servicios fundamentales como lo son la seguridad, la salud y la educación, compromisos a los que no puede ni debe renunciar el estado.
Lo anterior está muy bien, y sería el medio legítimo para avanzar en el escalafón, siempre y cuando su gestión se apegue a las normas jurídicas, y al manejo honrado y eficiente de la hacienda pública, ya que en caso de no hacerlo, su trayectoria quedaría manchada por actos indebidos, que tarde o temprano serían expuestos ante la sociedad, dando al traste con su hasta entonces meteórica carrera. Hace mucho tiempo que Adam Smith ya no está físicamente con nosotros, pero su obra sigue conservando una admirable vigencia.
--------------------------o------------------------------o--------------------------------------------
Conservo el recuerdo, cuando de niño, y de la mano de mi madre, acudía al consultorio del doctor Carlos Avilés por la calle de Hidalgo, unos pasos al norte de donde se encuentra el Centro Cultural Vito Alessio Robles. Al final de la consulta, aquel excepcional galeno, nos regalaba una deliciosa paleta “Mimí”, para olvidar el pinchazo que nos había provocado el derrame de algunas lágrimas.
Aquellas golosinas venían en un modesto envoltorio color rojo y amarillo-si la memoria no me falla- y con la imagen de la novia de Mickey Mouse; la simpática ratoncita “MimÍ” Por un extraño maleficio, ese dulce manjar, se ha trocado en algo amargo en la ciudad de Monclova, dónde al parecer humores pestilentes impregnan esa laboriosa ciudad con actos de ineficiencia y corrupción del estilo más burdo, y que pudieran anunciar la punta de un iceberg de colosales dimensiones.
Redondeo. Sigue la mata dando, ahora es David Ortiz, el fuerte cañonero de los “Medias Rojas” de Boston, quien se ve envuelto en problemas por el uso de sustancias prohibidas.
Cuando nos sentamos a la mesa, si es en la mañana para desayunar, tenemos a nuestro alcance un sabroso pedazo de pan, una humeante taza de café, o un plato de cereal. Si vamos a un restaurante en estos días de calor, podemos combatir la sed con un tarro de cerveza bien helada, acompañada de un jugoso trozo de carne. El acceso a estos alimentos, es un producto de la división social del trabajo, ese gran invento de la humanidad que fue ampliamente ponderado y documentado por el genial Adam Smith.
Considerado el padre de la ciencia económica moderna, este insigne escocés, se preguntaba de manera retórica, si acaso el panadero, el carnicero y el cervecero eran seres extraordinariamente generosos, pues proporcionaban a sus semejantes bienes valiosos. Pero pronto el mismo Smith nos ofrece la respuesta, al señalar que no es la generosidad de estos individuos la que explica su conducta, sino más bien su egoísmo, expresado en la búsqueda de la ganancia, a través de la actividad económica.
La ideas anteriores han quedado plasmadas de forma memorable en la obra cumbre de este científico social, que lleva por nombre abreviado “La Riqueza de las Naciones” y que muestra de manera admirable el funcionamiento de la economía de mercado con estos ejemplos tan didácticos y amenos. Los agentes económicos, ya sean comerciantes, industriales, banqueros, profesionistas, maestros, cuando desarrollan la actividad propia de su profesión u oficio, buscan ante todo un beneficio monetario, pero en la búsqueda de ese objetivo, sin proponérselo de manera explícita, proveen de bienes y servicios a sus semejantes, haciendo posible la vida social.
Partiendo de estas ideas de Smith, es posible explicarnos el comportamiento del hombre político, aquel que en vez de tener como meta el beneficio económico, busca antes que nada el poder público, siendo siempre su objetivo el ascender hacia puestos cada vez más elevados. ¿Está su búsqueda motivada por un profundo amor a la humanidad? ¿Es el político un ser que sacrifica sus familia, descanso, tranquilidad, con la única idea de ayudar al prójimo?
Quizás en el discurso así sea, pero ello no significa que sea verdad, más bien, así como el panadero sacrifica el sueño madrugando antes del alba para encender los hornos y amasar la harina, así nuestro hombre público se acuesta tarde, e inicia su jornada con los primeros rayos del sol, pero eso lo hace porque pretende conquistar el poder, y si ya lo tiene, quiere más, en una espiral ascendente que parece no tener fin.
Y volvemos a la división del trabajo; así como existen santos varones y monjas entregadas al servicio divino, también tenemos criminales y prostitutas que venden sus cuerpos al mejor postor, en esa misma lógica, hay quienes se dedican a los negocios, y otros cuyo negocio es la política; así es la vida en la sociedad moderna.
En el caso del político, es perfectamente legítimo y no es criticable, que busque
ascender mediante una trayectoria de trabajo, realizando obras materiales espectaculares como presas, hospitales, puentes, escuelas, universidades, pero además, preocupándose de manera genuina por garantizar a los gobernados servicios fundamentales como lo son la seguridad, la salud y la educación, compromisos a los que no puede ni debe renunciar el estado.
Lo anterior está muy bien, y sería el medio legítimo para avanzar en el escalafón, siempre y cuando su gestión se apegue a las normas jurídicas, y al manejo honrado y eficiente de la hacienda pública, ya que en caso de no hacerlo, su trayectoria quedaría manchada por actos indebidos, que tarde o temprano serían expuestos ante la sociedad, dando al traste con su hasta entonces meteórica carrera. Hace mucho tiempo que Adam Smith ya no está físicamente con nosotros, pero su obra sigue conservando una admirable vigencia.
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Conservo el recuerdo, cuando de niño, y de la mano de mi madre, acudía al consultorio del doctor Carlos Avilés por la calle de Hidalgo, unos pasos al norte de donde se encuentra el Centro Cultural Vito Alessio Robles. Al final de la consulta, aquel excepcional galeno, nos regalaba una deliciosa paleta “Mimí”, para olvidar el pinchazo que nos había provocado el derrame de algunas lágrimas.
Aquellas golosinas venían en un modesto envoltorio color rojo y amarillo-si la memoria no me falla- y con la imagen de la novia de Mickey Mouse; la simpática ratoncita “MimÍ” Por un extraño maleficio, ese dulce manjar, se ha trocado en algo amargo en la ciudad de Monclova, dónde al parecer humores pestilentes impregnan esa laboriosa ciudad con actos de ineficiencia y corrupción del estilo más burdo, y que pudieran anunciar la punta de un iceberg de colosales dimensiones.
Redondeo. Sigue la mata dando, ahora es David Ortiz, el fuerte cañonero de los “Medias Rojas” de Boston, quien se ve envuelto en problemas por el uso de sustancias prohibidas.
jueves, 30 de julio de 2009
Magazo

Para quienes crecimos viendo Televisa, el canal 5 en las tardes, con las caricaturas del club del "Tio Gamboín", en las noches la diversión corria a cargo de Los Polivoces, La Carabina de Ambrosio y papá soltero. Por eso, la noticia de la muerte de Beto el Boticario, el Magazo nos impactó mucho.
Fraga con su caracterísitco humor, nos comparte este cartón publicado ayer en la prensa
GRACIAS MAESTRO, GRACIAS MAGAZO!!!
miércoles, 29 de julio de 2009
POLVILLO DE VIEJOS LODOS
Mario Dávila Flores
El resultado fue un éxito rotundo lo mismo en el plano nacional que en el estatal, en este último, con mayor contundencia. La jornada, salvo por la molesta presencia del abstencionismo y del repunte del voto blanco fue ejemplar, desde luego con incidentes menores y aislados que no representaron mayor problema, por lo que se aceptó socialmente la victoria del PRI, la cual implicó a su vez, la debacle esperada del PRD y el retroceso del PAN.
Pese a la politización del IFE y al oneroso costo de los comicios, los resultados de las votaciones fueron aprobados por los mexicanos, confirmando por un lado, la validez de la tesis sobre la circularidad de la historia; los que estaban en el poder nunca se fueron, tan sólo lo prestaron un rato, que la gente en México le apuesta al centro, rechazando los extremos, y que la crisis económica se llevó entre las patas al Presidente Calderón y a su partido; aquel inofensivo “catarrito” se convirtió en una mortal pulmonía.
En medio de la euforia del triunfo contundente, pasaron desapercibidas prácticas que llegaron para quedarse, incluso cuando algunas de ellas ya las creíamos sepultadas en el cementerio de la historia. Relato a continuación aquellas de las que logré percatarme por diversas fuentes, sin embargo, muchas otras que sucedieron no están aquí reseñadas, por lo que esta relación de ninguna manera cubre el riquísimo abanico de las triquiñuelas de la política en su más baja expresión.
1.- Tiempo extra. Es del dominio público, y por lo tanto no estoy descubriendo el hilo negro, al decir que los burócratas estatales se vieron obligados a dedicar tiempo después de su jornada laboral a la realización de trabajos de apoyo para los candidatos del PRI, la negativa a emprender tales actividades tenía un costo muy alto que nadie optó por pagar. ¿Cuál fue el costo en horas hombre por este concepto? ¿Cuántos empleados públicos se volcaron a las calles los meses o semanas previas a las elecciones?
2.- Los Operadores de Lujo. También se recurrió al expediente, nada novedoso ni original, de movilizar a un reducido y selecto grupo de operadores políticos de “altos vuelos”; es decir, individuos expertos en el manejo electoral, dueños de un gran colmillo, y que pidieron licencia o permiso en sus respectivas dependencias para dedicarse de tiempo completo a la tarea de cosechar votos para el partido. Ignoro si dicha separación temporal de sus obligaciones se autorizó con, o sin goce de sueldo.
Aquí pudiera existir un subsector, representado por los maestros comisionados, los cuales empleando de manera productiva su tiempo y sus energías, hicieron aportaciones significativas a la causa, a la que al parecer su sumaron algunos de los asesores cubanos avecindados en la ciudad y tal vez en el resto del estado, tal vez como observadores, pues anduvieron acompañando a las brigadas promotoras del voto en algunas zonas populares.
3.- Los Focos ahorradores. En los barrios y las colonias, tampoco es un secreto que los vecinos fueron visitados para invitarlos a estampar su firma y así quedar incluidos en los programas mediante los cuales recibirían objetos como focos ahorradores de energía, materiales para la construcción, despensas, etc. Un requisito para hacerse acreedor a estos beneficios era entregar entre otros datos, una copia de la credencial de elector; una verdadera nimiedad, tomando en cuenta los satisfactores que habrían de recibir.
4.- La Campaña de los Videos. En algunas colonias residenciales, consideradas por los estrategas quizás como reductos de la derecha y la reacción, hubo candidatos que ni siquiera se presentaron a exponer su oferta política, habiendo recurrido en cambio a la tecnología, y así mediante el uso de videos, mostraron a los vecinos su trayectoria plena de entrega y sacrificio en beneficio de las causas más nobles. Se evidenció con claridad una nueva división del trabajo: hacer campaña casa por casa en las colonias populares; donde se concentra el mercado electoral, mientras que los barrios de clase media alta o alta, eran cubiertos con los videos.
Como mencioné en un principio, estas son tan sólo algunas de las prácticas de las que tuve conocimiento; insignificantes polvillos de aquellos lodos, que de ninguna manera opacan la gran victoria lograda, cierto con trabajo de por medio, pero también con recursos del presupuesto.
5.- La Otra Cosa. Hace días apareció en la prensa una noticia internacional, en la que se comparaba la figura del ex presidente Reagan con la del actual inquilino de la Casa Blanca, y luego de algunas consideraciones, la nota terminaba diciendo, que sin embargo Obama es otra cosa. O sea que la campaña publicitaria dirigida a Saltillo se aplica también en el mundo excitante de la política, incluso la local, pues luego de ver la fotografía de los ex Gobernadores –vivos nada más-con el actual, un slogan pudiera decir así: “Coahuila ha tenido buenos Gobernadores, pero el actual es otra cosa”. Tales son las bondades de la buena mercadotecnia.
Redondeo. Todavía no dan inicio los play offs, y a los “Saraperos” ya les comenzaron a temblar las piernas.
El resultado fue un éxito rotundo lo mismo en el plano nacional que en el estatal, en este último, con mayor contundencia. La jornada, salvo por la molesta presencia del abstencionismo y del repunte del voto blanco fue ejemplar, desde luego con incidentes menores y aislados que no representaron mayor problema, por lo que se aceptó socialmente la victoria del PRI, la cual implicó a su vez, la debacle esperada del PRD y el retroceso del PAN.
Pese a la politización del IFE y al oneroso costo de los comicios, los resultados de las votaciones fueron aprobados por los mexicanos, confirmando por un lado, la validez de la tesis sobre la circularidad de la historia; los que estaban en el poder nunca se fueron, tan sólo lo prestaron un rato, que la gente en México le apuesta al centro, rechazando los extremos, y que la crisis económica se llevó entre las patas al Presidente Calderón y a su partido; aquel inofensivo “catarrito” se convirtió en una mortal pulmonía.
En medio de la euforia del triunfo contundente, pasaron desapercibidas prácticas que llegaron para quedarse, incluso cuando algunas de ellas ya las creíamos sepultadas en el cementerio de la historia. Relato a continuación aquellas de las que logré percatarme por diversas fuentes, sin embargo, muchas otras que sucedieron no están aquí reseñadas, por lo que esta relación de ninguna manera cubre el riquísimo abanico de las triquiñuelas de la política en su más baja expresión.
1.- Tiempo extra. Es del dominio público, y por lo tanto no estoy descubriendo el hilo negro, al decir que los burócratas estatales se vieron obligados a dedicar tiempo después de su jornada laboral a la realización de trabajos de apoyo para los candidatos del PRI, la negativa a emprender tales actividades tenía un costo muy alto que nadie optó por pagar. ¿Cuál fue el costo en horas hombre por este concepto? ¿Cuántos empleados públicos se volcaron a las calles los meses o semanas previas a las elecciones?
2.- Los Operadores de Lujo. También se recurrió al expediente, nada novedoso ni original, de movilizar a un reducido y selecto grupo de operadores políticos de “altos vuelos”; es decir, individuos expertos en el manejo electoral, dueños de un gran colmillo, y que pidieron licencia o permiso en sus respectivas dependencias para dedicarse de tiempo completo a la tarea de cosechar votos para el partido. Ignoro si dicha separación temporal de sus obligaciones se autorizó con, o sin goce de sueldo.
Aquí pudiera existir un subsector, representado por los maestros comisionados, los cuales empleando de manera productiva su tiempo y sus energías, hicieron aportaciones significativas a la causa, a la que al parecer su sumaron algunos de los asesores cubanos avecindados en la ciudad y tal vez en el resto del estado, tal vez como observadores, pues anduvieron acompañando a las brigadas promotoras del voto en algunas zonas populares.
3.- Los Focos ahorradores. En los barrios y las colonias, tampoco es un secreto que los vecinos fueron visitados para invitarlos a estampar su firma y así quedar incluidos en los programas mediante los cuales recibirían objetos como focos ahorradores de energía, materiales para la construcción, despensas, etc. Un requisito para hacerse acreedor a estos beneficios era entregar entre otros datos, una copia de la credencial de elector; una verdadera nimiedad, tomando en cuenta los satisfactores que habrían de recibir.
4.- La Campaña de los Videos. En algunas colonias residenciales, consideradas por los estrategas quizás como reductos de la derecha y la reacción, hubo candidatos que ni siquiera se presentaron a exponer su oferta política, habiendo recurrido en cambio a la tecnología, y así mediante el uso de videos, mostraron a los vecinos su trayectoria plena de entrega y sacrificio en beneficio de las causas más nobles. Se evidenció con claridad una nueva división del trabajo: hacer campaña casa por casa en las colonias populares; donde se concentra el mercado electoral, mientras que los barrios de clase media alta o alta, eran cubiertos con los videos.
Como mencioné en un principio, estas son tan sólo algunas de las prácticas de las que tuve conocimiento; insignificantes polvillos de aquellos lodos, que de ninguna manera opacan la gran victoria lograda, cierto con trabajo de por medio, pero también con recursos del presupuesto.
5.- La Otra Cosa. Hace días apareció en la prensa una noticia internacional, en la que se comparaba la figura del ex presidente Reagan con la del actual inquilino de la Casa Blanca, y luego de algunas consideraciones, la nota terminaba diciendo, que sin embargo Obama es otra cosa. O sea que la campaña publicitaria dirigida a Saltillo se aplica también en el mundo excitante de la política, incluso la local, pues luego de ver la fotografía de los ex Gobernadores –vivos nada más-con el actual, un slogan pudiera decir así: “Coahuila ha tenido buenos Gobernadores, pero el actual es otra cosa”. Tales son las bondades de la buena mercadotecnia.
Redondeo. Todavía no dan inicio los play offs, y a los “Saraperos” ya les comenzaron a temblar las piernas.
lunes, 27 de julio de 2009
La visa no avisa
María Isabel Reyna
Epoca de vacaciones. A descansar. Este año el destino nos puso como destino un viaje que tenía años soñando hacer: un crucero por Alaska. Claudia mi hija y yo estábamos felices, por primera vez íbamos a abordar un gran barco y hacernos a la mar por una semana completa. El viaje daría inicio el 15 de agosto, pero con casi dos meses de anticipación contábamos ya con los boletos de avión comprados, la reservación para dos noches de hotel en Vancouver, puerto del cual zarpará el Norwegian Sun el domingo 16 de agosto a medio día. Sólo nos faltaba esperar la proximidad de la fecha para empezar a bajar del clóset la ropa de abrigo, el rompevientos y las bufandas para llegar a las nieves eternas que todavía persisten en las cercanías del Polo Norte.
Sabíamos que sería un viaje emocionante, pero nunca imaginamos cuánto, ni que “la diversión” iniciaría en tierra desde el lunes 13 de agosto cuando se supo la noticia: “A partir de las 12:01 am horas del 14 de julio (11:01 pm del 13 de julio tiempo local de México) todos los ciudadanos mexicanos necesitarán una visa para entrar a Canadá”. Así, sin previo aviso, siguiendo la filosofía del ranchero de San Francisco del Rincón, Guanajuato, el gobierno canadiense había tomado la determinación de imponernos visa a la voz de “hoy, hoy, hoy”! Mi primera reacción fue parafrasear al mismo personaje y preguntar “¿y yo por qué?”, pero las primeras investigaciones me hicieron llegar a la conclusión de que el viaje no tenía retorno: cambiar el boleto de avión e intentar tomar el mismo barco en la ciudad de Seatle, costaba, sólo de recargos 100 dólares por persona, más impuestos, y, claro, más la diferencia en la tarifa que ya habíamos pagado. El hotel no aceptaba cancelación de reservaciones pagadas y la naviera no aceptaba cambios, sin contar que, aún saliendo de un puerto estadunidense, necesitaríamos la visa canadiense para embarcarnos.
Así las cosas, no hubo más remedio que adentrarse con paciencia en el sitio de internet del gobierno de Canadá para averiguar los requisitos, mientras veíamos en la televisión, la larga fila de personas que pernoctaban a la orilla de la banqueta para hacer el trámite “urgente”. Lo primero era acudir a la embajada en la ciudad de México: todas las grabaciones que contestaban amablemente en los tres idiomas en todos los teléfonos que venían,advertían categóricamente que NO se atendería a nadie en persona, que los consulados estaban de adorno, perdón, sirven para otros asuntos y que en ninguna oficina fuera de la ciudad de México había personal que supiera algo de los trámites de inmigración. Los papeles se recibirían en un buzón colocado en las rejas de la embajada o por mensajería que debería incluir una guía pre-pagada para el envío de regreso de la solicitud, una vez que hubiera sido revisada por el cónsul. “Nous sommes desolees, madame” contestaban, que no es más que la sofisticada forma de decir en francés “láaaastima Margaritooooo”.
La persona que acudiera a depositar los papeles si el trámite era urgente, lo cual se comprobaba con copia del boleto de avión comprado antes del 13 de julio, no podría recoger la visa si él no era uno de los viajeros. Habría necesidad de incluir un poder notariado para que se las entregaran. Y todo esto aún sin haber abierto el apartado de todos los papeles que se solicitaban: forma oficial llena en tinta negra, tres formas adicionales en las que había que incluir a todos los miembros de la familia, direcciones y ocupaciones, aún cuando ellos no viajaran, lugares de residencia, trabajo y estudio detallados por años, sin dejar lapsos de tiempo sin explicar. Por supuesto, comprobantes de ingresos y estudios, escrituras de casas, facturas de autos, recibos de predial, etc, todo esto traducido al inglés o francés, y , claro, el pago de 835 pesos que sólo se acepta en cheque certificado de Bamanex o Bancomer. Ningún otro banco, ni efectivo, ni depósitos en cuenta. Había antes que ir a tramitar los cheques y pagar por recibirlos.
Todo para una visita de turista, no quiero ni imaginar los requisitos para estancias de más de seis meses de trabajo o estudio. En fin, nos llevó toda una tarde recopilar la información, sacar copias y tener el grueso expediente listo. Como entre los papeles que había que mandar estaba el pasaporte original, no quise arriesgarme a mandarlo por mensajería, porque además, mi viaje a Canadá es hasta el 15 de agosto, pero tenemos pensado un viaje a Estados Unidos antes de esa fecha.
Con mi trabajo a medias, tomé un avión a la ciudad de México el lunes 20 por la tarde. Llegué casi a media noche a casa de unos amigos que viven por el rumbo de la embajada. Juan Diego pasó por mí a las 4 de la mañana, para iniciar la aventura de mi crucero… en la banqueta. Llegamos y había ya una larga cola de personas, unas sentadas, otras durmiendo en sleeping bags, y otras, en grupo, jugando cartas, con termos de café y todo lo necesario para una noche bajo las estrellas. El olor de los sanitarios portátiles colocados en contra esquina de la embajada, llegaban hasta la puerta, donde estaban colocados varios letreros que advertían de la inutilidad de formarse si no se traían todos los papeles solicitados.
Antes de las 5 llegó el camarógrafo de TV Azteca a hacer sus tomas; al mismo tiempo, se estacionaba un auto compacto que venía equipado con una maravillosa máquina para hacer capuchinos que se vendieron como pan caliente. La señora que ofrecía “banquitos para el cansancio”, y más tarde, el vendedor de fólders, plumas, cinta adhesiva entre otras cosas, hicieron su agosto entre los desmañanados que compartíamos todos la misma queja. ¿por qué de un día para otro? ¿no podían haber puesto su requisito una vez que contaran con personal capacitado para darle trámite a las solicitudes en otras ciudades de la república? O mejor aún, anunciar la medida por lo menos 45 días antes de su entrada en vigor. Cualquier lamento era un mero ejercicio de libertad de expresión. La realidad es que estábamos ahí cumpliendo con los requisitos que el gobierno canadiense pedía. El detalle "amable" lo proporcionó un cilindrero que acompañó el amanecer con sus melodías, lo paradógico del asunto es que no se le ocurrió otra melodía más oportuna: VIVA MI DESGRACIA---
A las 8 de la mañana, empezaron a aparecer trabajadores del otro lado de la reja. La cola avanzó con increíble rapidez, y una vez que llegamos hasta adelante supimos por qué.
La empleada me recibió los papeles, me preguntó por los cheques y la guía pre-pagada. Al pedirme la fecha de mi viaje, traté de explicarle que antes del 15 de agosto tenía que viajar a EEUU. Me paró en seco “permítame”, dijo, y se metió a la embajada. En unos cuantos minutos, me regresó un papel con un sello y me dijo “la respuesta le llegará a su domicilio antes de la fecha de su viaje” pero… intenté decirle, me hizo a un lado y dijo “¿quién sigue?” Fin de la aventura. Ese mismo día volé a Saltillo de regreso con el alma en un hilo. Sólo restaba esperar.
La página de internet expresaba claramente los motivos: esa semana incluía una gráfica con la historia de los mexicanos que solicitaban la residencia en Canadá, de 1999 a 2008. La línea iba en aumento dramáticamente, mientras que la de “otros países” había disminuido en el mismo período. Hoy ya no encontré la gráfica, pero en cambio viene la siguiente explicación: “Las solicitutes de refugio provenientes de México se han triplicado desde 2005, encabezando la lista de solicitudes. En 2008 se recibieron más de 9,400 representando el 25% del total. De éstos sólo el 11% fueron negadas.
“En los pasados tres años se han incrementado las violaciones a las leyes de inmigración. Esto incluye a los mexicanos que no cuentan con papeles o que se niegan a salir del país una vez que su estancia permitida se vence”. Como quien dice, “la burra no era arisca…”
Nuestro país por múltiples razones que sería muy largo enumerar no puede darnos una calidad de vida a la que muchos aspiramos. Me pregunto si entre ellas será la cultura de la trampa y el abuso de confianza que está siendo evidente en los casos que refiere el gobierno de Canadá. Lamentablemente mientras sigamos violando las leyes más allá de nuestras fronteras como muchos están acostumbrados a hacerlo en nuestro país, este penoso caso se repetirá muchas veces.
La historia tuvo un final feliz: el lunes 27 de julio a temprana hora, el camión de mensajería me trajo la noticia esperada: los pasaportes con sendas visas de turistas. Ahora si ¡todos a bordo!
Epoca de vacaciones. A descansar. Este año el destino nos puso como destino un viaje que tenía años soñando hacer: un crucero por Alaska. Claudia mi hija y yo estábamos felices, por primera vez íbamos a abordar un gran barco y hacernos a la mar por una semana completa. El viaje daría inicio el 15 de agosto, pero con casi dos meses de anticipación contábamos ya con los boletos de avión comprados, la reservación para dos noches de hotel en Vancouver, puerto del cual zarpará el Norwegian Sun el domingo 16 de agosto a medio día. Sólo nos faltaba esperar la proximidad de la fecha para empezar a bajar del clóset la ropa de abrigo, el rompevientos y las bufandas para llegar a las nieves eternas que todavía persisten en las cercanías del Polo Norte.
Sabíamos que sería un viaje emocionante, pero nunca imaginamos cuánto, ni que “la diversión” iniciaría en tierra desde el lunes 13 de agosto cuando se supo la noticia: “A partir de las 12:01 am horas del 14 de julio (11:01 pm del 13 de julio tiempo local de México) todos los ciudadanos mexicanos necesitarán una visa para entrar a Canadá”. Así, sin previo aviso, siguiendo la filosofía del ranchero de San Francisco del Rincón, Guanajuato, el gobierno canadiense había tomado la determinación de imponernos visa a la voz de “hoy, hoy, hoy”! Mi primera reacción fue parafrasear al mismo personaje y preguntar “¿y yo por qué?”, pero las primeras investigaciones me hicieron llegar a la conclusión de que el viaje no tenía retorno: cambiar el boleto de avión e intentar tomar el mismo barco en la ciudad de Seatle, costaba, sólo de recargos 100 dólares por persona, más impuestos, y, claro, más la diferencia en la tarifa que ya habíamos pagado. El hotel no aceptaba cancelación de reservaciones pagadas y la naviera no aceptaba cambios, sin contar que, aún saliendo de un puerto estadunidense, necesitaríamos la visa canadiense para embarcarnos.
Así las cosas, no hubo más remedio que adentrarse con paciencia en el sitio de internet del gobierno de Canadá para averiguar los requisitos, mientras veíamos en la televisión, la larga fila de personas que pernoctaban a la orilla de la banqueta para hacer el trámite “urgente”. Lo primero era acudir a la embajada en la ciudad de México: todas las grabaciones que contestaban amablemente en los tres idiomas en todos los teléfonos que venían,advertían categóricamente que NO se atendería a nadie en persona, que los consulados estaban de adorno, perdón, sirven para otros asuntos y que en ninguna oficina fuera de la ciudad de México había personal que supiera algo de los trámites de inmigración. Los papeles se recibirían en un buzón colocado en las rejas de la embajada o por mensajería que debería incluir una guía pre-pagada para el envío de regreso de la solicitud, una vez que hubiera sido revisada por el cónsul. “Nous sommes desolees, madame” contestaban, que no es más que la sofisticada forma de decir en francés “láaaastima Margaritooooo”.
La persona que acudiera a depositar los papeles si el trámite era urgente, lo cual se comprobaba con copia del boleto de avión comprado antes del 13 de julio, no podría recoger la visa si él no era uno de los viajeros. Habría necesidad de incluir un poder notariado para que se las entregaran. Y todo esto aún sin haber abierto el apartado de todos los papeles que se solicitaban: forma oficial llena en tinta negra, tres formas adicionales en las que había que incluir a todos los miembros de la familia, direcciones y ocupaciones, aún cuando ellos no viajaran, lugares de residencia, trabajo y estudio detallados por años, sin dejar lapsos de tiempo sin explicar. Por supuesto, comprobantes de ingresos y estudios, escrituras de casas, facturas de autos, recibos de predial, etc, todo esto traducido al inglés o francés, y , claro, el pago de 835 pesos que sólo se acepta en cheque certificado de Bamanex o Bancomer. Ningún otro banco, ni efectivo, ni depósitos en cuenta. Había antes que ir a tramitar los cheques y pagar por recibirlos.
Todo para una visita de turista, no quiero ni imaginar los requisitos para estancias de más de seis meses de trabajo o estudio. En fin, nos llevó toda una tarde recopilar la información, sacar copias y tener el grueso expediente listo. Como entre los papeles que había que mandar estaba el pasaporte original, no quise arriesgarme a mandarlo por mensajería, porque además, mi viaje a Canadá es hasta el 15 de agosto, pero tenemos pensado un viaje a Estados Unidos antes de esa fecha.
Con mi trabajo a medias, tomé un avión a la ciudad de México el lunes 20 por la tarde. Llegué casi a media noche a casa de unos amigos que viven por el rumbo de la embajada. Juan Diego pasó por mí a las 4 de la mañana, para iniciar la aventura de mi crucero… en la banqueta. Llegamos y había ya una larga cola de personas, unas sentadas, otras durmiendo en sleeping bags, y otras, en grupo, jugando cartas, con termos de café y todo lo necesario para una noche bajo las estrellas. El olor de los sanitarios portátiles colocados en contra esquina de la embajada, llegaban hasta la puerta, donde estaban colocados varios letreros que advertían de la inutilidad de formarse si no se traían todos los papeles solicitados.
Antes de las 5 llegó el camarógrafo de TV Azteca a hacer sus tomas; al mismo tiempo, se estacionaba un auto compacto que venía equipado con una maravillosa máquina para hacer capuchinos que se vendieron como pan caliente. La señora que ofrecía “banquitos para el cansancio”, y más tarde, el vendedor de fólders, plumas, cinta adhesiva entre otras cosas, hicieron su agosto entre los desmañanados que compartíamos todos la misma queja. ¿por qué de un día para otro? ¿no podían haber puesto su requisito una vez que contaran con personal capacitado para darle trámite a las solicitudes en otras ciudades de la república? O mejor aún, anunciar la medida por lo menos 45 días antes de su entrada en vigor. Cualquier lamento era un mero ejercicio de libertad de expresión. La realidad es que estábamos ahí cumpliendo con los requisitos que el gobierno canadiense pedía. El detalle "amable" lo proporcionó un cilindrero que acompañó el amanecer con sus melodías, lo paradógico del asunto es que no se le ocurrió otra melodía más oportuna: VIVA MI DESGRACIA---
A las 8 de la mañana, empezaron a aparecer trabajadores del otro lado de la reja. La cola avanzó con increíble rapidez, y una vez que llegamos hasta adelante supimos por qué.
La empleada me recibió los papeles, me preguntó por los cheques y la guía pre-pagada. Al pedirme la fecha de mi viaje, traté de explicarle que antes del 15 de agosto tenía que viajar a EEUU. Me paró en seco “permítame”, dijo, y se metió a la embajada. En unos cuantos minutos, me regresó un papel con un sello y me dijo “la respuesta le llegará a su domicilio antes de la fecha de su viaje” pero… intenté decirle, me hizo a un lado y dijo “¿quién sigue?” Fin de la aventura. Ese mismo día volé a Saltillo de regreso con el alma en un hilo. Sólo restaba esperar.
La página de internet expresaba claramente los motivos: esa semana incluía una gráfica con la historia de los mexicanos que solicitaban la residencia en Canadá, de 1999 a 2008. La línea iba en aumento dramáticamente, mientras que la de “otros países” había disminuido en el mismo período. Hoy ya no encontré la gráfica, pero en cambio viene la siguiente explicación: “Las solicitutes de refugio provenientes de México se han triplicado desde 2005, encabezando la lista de solicitudes. En 2008 se recibieron más de 9,400 representando el 25% del total. De éstos sólo el 11% fueron negadas.
“En los pasados tres años se han incrementado las violaciones a las leyes de inmigración. Esto incluye a los mexicanos que no cuentan con papeles o que se niegan a salir del país una vez que su estancia permitida se vence”. Como quien dice, “la burra no era arisca…”
Nuestro país por múltiples razones que sería muy largo enumerar no puede darnos una calidad de vida a la que muchos aspiramos. Me pregunto si entre ellas será la cultura de la trampa y el abuso de confianza que está siendo evidente en los casos que refiere el gobierno de Canadá. Lamentablemente mientras sigamos violando las leyes más allá de nuestras fronteras como muchos están acostumbrados a hacerlo en nuestro país, este penoso caso se repetirá muchas veces.
La historia tuvo un final feliz: el lunes 27 de julio a temprana hora, el camión de mensajería me trajo la noticia esperada: los pasaportes con sendas visas de turistas. Ahora si ¡todos a bordo!
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